miércoles, 20 de abril de 2011

Las Normas

Ayer estábamos tomando desayuno y prepárandonos para un nuevo día. La Anto, como siempre, en su sillita, la Isi en su banquito y mi esposa y yo en nuestras sillas. Por alguna razón que desconozco, la Anto está súper desmotivada con el tema desayuno. A diferencia de antes, ahora no le gusta la leche, apenas se toma el youghurt, la fruta se la come con desgano, etc., y, además, se pone a hacer tonteras, se distrae.

Una de las cosas que más le gusta hacer en esta situación es subir los pies a la mesa mientras toma desayuno. Claro, ella queda justo a la altura de la mesa por lo que le quedan muy cómodos pero, al fin y al cabo, es la mesa del desayuno por lo que tampoco debe hacerlo y, aunque se lo hemos dicho muchas veces aún así lo hace.

Así que, intentando nuevamente, aclarar esta norma y buscando una estrategia distinta a un llamado de atención normal, le dije:

- Anto, baja los pies de la mesa por favor.  ¿Acaso alguno de nosotros tiene los pies en la mesa?

Se quedó pensando un momento y me contestó:

- ¡Yo!

Efectivamente, ella era la única que tenía los pies en la mesa.