martes, 27 de diciembre de 2011

Power Rangers

Hoy en la mañana nos levantamos temprano porque las niñas, a pesar de que estamos de vacaciones, siguen levantándose más temprano de lo que quisiéramos. La excusa habitual para levantarnos es que tienen hambre y/o que quieren tomar desayuno.

Como no tenemos casi nada de desayuno en donde estamos, nos pusimos a ordenar las cosas para irnos lo antes posible a la playa y a tomar desayuno con mi hermana. Después de un rato, en que las niñas ya estaban listas, nosotros nos pusimos a ordenar y preparar las cosas mientras ellas se quedaron viendo tele.

Unos minutos después estábamos listos para emprender el viaje. Fui adonde estaban las niñas, les indique que ya nos íbamos y les apague la tele. Apenas hice esto, la Anto comenzó a decirme que parara, que me tenía que hacer una pregunta pero, casi, como que el mundo se fuera a acabar.

- ¿Qué pasa Anto? - le pregunté.

- Papi... es que... es que... necesito que me digas... es que... es que... ¿Acá en México existen los PowerRangers?

Claramente es muy pequeña para explicarle lo del la Globalización, la Aldea Global y todos esos términos que reflejan que cada vez más, los países se asemejan unos a otros. Así que simplemente le contesté afirmativamente. Que los PowerRangers si existían en México.

domingo, 11 de diciembre de 2011

La Caja Fuerte

Hoy al medio día hicimos el check-out del hotel de Lima. Para ello, empacamos todo, le dimos una ordenada a las niñas, fuimos al baño, etc., y, cuando íbamos saliendo, me acordé que había guardado algunas cosas importantes en la caja fuerte de la pieza. Ya estábamos todos organizados y listos para salir. Las maletas estaban en la puerta, mi esposa y las niñas también por lo que se quedaron un momento ahí mientras yo sacaba las cosas de la caja fuerte.

Abrí la puerta del closet e ingresé la clave secreta. Me equivoqué así que la tuve que ingresar dos veces. La puerta se abrió, saqué las cosas y la cerré. Cuando hice esto, la Isi que había estado observando todo con atención, le preguntó a mi esposa:

- Mami... ¿Qué está calentando el papá?

Jamás se me había ocurrido pero, efectivamente, la caja fuerte parecía un Microondas.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Que Ternura

Hoy llegamos a Lima. Vinimos porque nos invitaron a un matrimonio en un pueblo que se llama Chimbote y que está hacia el norte. Para llegar allá, arrendamos un auto en el Aeropuerto. Gracias a mis viajes anteriores, no fue tan difícil ubicarnos para llegar al hotel. Llegamos al hotel, hicimos el check-in, dejamos las maletas y salimos a recorrer según era nuestro plan.

Dado que hoy es feriado porque se celebra el "Día de la Inmaculada Concepción", pudimos andar por la ciudad y, en particular, llegar al centro de Lima casi sin problemas. Es más, tuvimos la suerte de encontrar un estacionamiento una cuadra de la plaza de armas. Lo único malo fue el esfuerzo que tuve que hacer para estacionar nuestro precioso Kia Rio Gris, sin dirección hidráulica, en los espacios disponibles. Esta situación me hizo recordar el Lada que compraron mis papás en el año 1991 el cual, de similar manera, no tenía ningún tipo de asistencia en la dirección. Puro brazo.

Cuando salimos del estacionamiento, fuimos a la plaza de armas a caminar un rato. Yo no la conocía así que fue un descubrimiento para mí también. Muy parecida a las plazas de armas de otros países, está rodeada de edificios que habitualmente son importantes: la iglesia, el correo, el palacio de gobierno, etc. Como no conocíamos ninguno de los edificios decidimos acercarnos a la iglesia.

La iglesia no es muy grande. Es blanca y tiene una columna arriba de la entrada principal. Al costado izquierdo tiene un balcón de madera tallada que es realmente impresionante. Por alguna razón que desconocemos, ese sector estaba inhabilitado con unas cintas amarillas tipo CSI. Nos quedamos un momento admirando esto y tomando algunas fotos. Después de eso, seguimos recorriendo sin ningún rumbo específico.

En los escalones de la iglesia estaban unas personas regalando, según yo, un cachorro. Cuando lo vi, le indiqué a las niñas las que inmediatamente quisieron ir a saludarlo, tomarlo, abrazarlo, etc. Así estuvimos un rato con el cachorro hasta que los dueños comenzaron a ponerse un poco nerviosos. En ese momento, decidí que ya hora de seguir con nuestro camino. Así lo hicimos y después de un rato.

- ¿Qué les pareció el perrito? - les pregunté a las niñas.

- Muy tierno - contestó de inmediato la Antonia.

La Isi se agregó un momentito después:

- Si - dijo la Isi - es más tierno que una iglesia rezando por dios.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Vamos a Cazar un Oso

Hoy fuimos de paseo por el día a Pirque. Como el viaje es medio largo, le pedimos a las niñas que llevaran algunos juguetes, libros y cualquier otra cosa que quisieran para que el viaje no se hiciera tan pesado para ellas y, bueno, para nosotros. El viaje fue relativamente tranquilo. Las niñas lograron entretenerse casi todo el camino sin mayores inconvenientes. Almorzamos en un restaurant y después de quedarnos un rato haciendo sobremesa y esperando a que las niñas se cansaran en los juegos infantiles, cosa que en realidad no pasa nunca, comenzamos el camino de regreso.

En la mitad del camino ya las niñas habían jugado a todo lo que podían y comenzaron a aburrirse y a desesperarse. Después de varios intentos frustrados por buscar una nueva entretención, la Isi tuvo la excelente idea de comenzar a cantar una canción para jugar con la Anto. La canción es una canción con una letra como la que sigue:

Vamos a cazar un oso...
Vamos a cazar un oso...

Un árbol (con mímica de escalar el árbol)

Vamos a cazar un oso...
Vamos a cazar un oso
 
Los cáctus (con mímica de cortar los cáctus)

Vamos a cazar un oso
Vamos a cazar un oso

La montaña (con mímica de escalar una montaña)

Y sigue la canción...

La Isi hizo varias rimas y mímicas asociadas al estribillo anterior. La Anto, mientras tanto, miraba con atención este fenómeno y comenzó a intentar aportar con las suyas. Obviamente, no logró hacer ninguna que funcionara perfectamente como las de la Isi por lo que, después de un rato, la Isi decidió ayudarla:

- Anto... tienes que decir cosas que rimen con "So" (de Oso obviamente)

La Anto, tomando al pie de la letra las indicaciones, comenzó a cantar de inmediato su nueva versión:

- Vamos a cazar un so... Vamos a cazar un so...

Efectivamente, cumplió el objetivo de la rima, sin embargo, aún no logramos entender qué es un "So".

La Botella de Plástico

La Anto habitualmente está siempre muerta de sed. Como resultado de esto, siempre quiere tomar jugo en vaso de vidrio, de plástico, en su botellita de Hello Kitty, en fin, en donde sea.

Hoy fue el caso en que, nuevamente, estábamos en el desayuno y la Anto quiso jugo. Entonces, sin pensarlo mucho, me pidió le sirviera:

- Papito... ¿me sirves jugo de la botella de jugo, por favor?

La Isi, dispuesta a no entregarle ningún margen de error a la Anto, la corrigió de inmediato.

- Anto... ¿De qué es la botella? ¿Es de jugo? No.... Es de plástico en vez de jugo. ¡Tienes que pedir jugo de la botella de plástico!

La Anto no le puso mucha atención y sencillamente esperó pacientemente a que le sirviera jugo nuevamente.

jueves, 1 de diciembre de 2011

A Máxima Velocidad

Hoy fue a buscar a la Isi el hermano de la señora que habitualmente la trae de regreso del colegio. Por temas domésticos y debido a los desordenes de los últimos días de clases, hubo que hacer este cambio.

Cuando estábamos almorzando, la Isi nos contó que la persona que la había traido manejaba un poco rápido y, como era de esperar, le preguntamos inmediatamente qué tan rápido manejaba. Se quedó pensando un momento y nos dijo:

- ¡Andaba como a 100 km por año!

Se quedó pensando un momento y después agregó:

- ¡Por mes!

Ese último dato realmente hizo la diferencia para hacernos una clara idea de la alta velocidad a la que andaba el nuevo chofer.