La norma ISO-9000 es universalmente aceptada como un mecanismo de control de calidad de procesos en general. Ultimamente, ha sido adaptada al software también (mi especialidad). ¿qué tiene que ver esto con mi hija? La respuesta es simple. Desde hace un tiempo a la fecha y, de la mano de su proceso de madurez, cada día más mi hija quiere opinar respecto a las cosas que le pasan, las cosas que quiere hacer, las cosas que no quiere hacer, etc.
Mi esposa y yo no somos precisamente autoritarios y nos parece muy importante que ella sea capaz de elaborar su propia opinión respecto a las cosas que le rodean y, esto, a veces nos genera conflictos porque sus deseos no necesariamente están alineados con los nuestros y es necesario negociar.
En este proceso de negociación, a veces es necesario transar un poquito para lograr un objetivo mayor. Por ejemplo, a la hora de dormirse, si pide 5 minutos más, en realidad da lo mismo dejarla dado que, no hacerlo, genera un conflicto mayor (que es lo que habitualmente sucede). Y, así, ocurre en diversos ámbitos del quehacer diario.
El problema es que hay ciertos eventos y/o situaciones que mi hija a pasado a considerar estándares y/u obligaciones para un correcto cumplimiento del proceso. Esto es lo que denomino, de ahora en adelante, la norma ISI-9000 (en honor a mi hija Isidora). A continuación, algunos ejemplos:
- Manzana Rallada con Pelotitas. Una vez le pusimos unas pelotitas de colores en su postre de manzana rallada. Nunca más aceptó la manzana sin nada.
- Huevo Frito con forma de Estrella. Hace algunas semanas traje de brasil un molde para huevo frito con forma de estrella. Nunca más ha aceptado un huevo frito que no sea con el molde "que trajo el papá de Brasil".
- Tallarines con Quesito Rallado. Inevitable. Los tallarines sin "Quesito Rallado" no son lo mismo (yo estoy de acuerdo).
- Llegada al Jardín en Moto. Al llegar al jardín en la moto, cuando la llevo yo, se tiene que bajar por el lado izquierdo (aunque es el camino más complicado)
- Angelito de la Guarda. Al momento de irse a dormir, no acepta que no le digamos el angelito de la guarda. Ultimamente y, muy peligrosamente, lo está pidiendo dos veces (por suerte sólo conoce la primera estrofa).
El problema es que, a diferencia de lo que ocurre en general con la elaboración de las normas y estándares internacionales, en que se requiere recopilar experiencias, contrastarlas, evaluarlas y someterlas a juicio de expertos, en el caso de mi hija, la ejecución de una única variación en un determinado proceso puede convertirse rápidamente en el estándar, inamovible y esperado por ella. Tendré que tener más cuidado y estar alerta a esta nueva norma que comienza a ser parte de nuestro hogar.