sábado, 25 de junio de 2011

Las Hembras

Ultimamente la Isi ha estado fascinada con un nuevo programa de Discovery Kids que se llama “Aventuras con los Kratt”. Yo todavía no he podido ver el programa porque no he podido entender bien de qué se trata. Pero, por lo que me ha contado la Isi, se trata de unos hermanos que se dedican a salvar a los animales del planeta de un enemigo llamado Zach Varmitech.

Tan fascinada está que ayer se fue todo el camino hablándole a mi esposa al respecto mientras iban al colegio. La historia se trataba, esta vez, que los Kratt tenían que salvar a unas luciérnagas que uno de los personajes (Bonita al parecer) se había pegado al vestido. Adicionalmente, las luciérnagas generaban luz distinta según si eran macho o hembra.

La Isi, entonces, le estaba contando la historia a mi esposa más o menos así:

- entonces, los Kratt, tenían que salvar a las luciérnagas, las hembras y las machas para que la niña… etc… – contaba la Isi.

Y esto no es porque el programa mezclara dos especies distintas, símplemente, fue la manera de referirse a las luciérnagas macho (machas).

sábado, 18 de junio de 2011

Los Alfajores

Cuando terminamos de almorzar, le preparé el postre a las niñas. Cuando estábamos en eso, le pregunté a la Isi si ella creía que la Mimi nos estaba echando de menos. Se quedó pensando un segundo y me dijo:

- No creo… yo creo que está echando de menos los alfajores, el manjar y los pasteles!

No he hablado con la Mimi aún pero, aunque si creo que nos ha de estar echando de menos, creo también que si, efectivamente, ha de estar echando mucho de menos esas cosas. A pesar de esto, menos mal hizo una pausa, porque si no creo que además del sobrepeso de las maletas le iban a cobrar sobrepeso a ella.

jueves, 16 de junio de 2011

El Inglés

Ayer salimos a comer con la Mimi y las niñas. En el camino, la Isi se puso a mostrar y contar lo bien que hablaba inlgés y las cosas que había aprendido. Como es habitual en ella, después de un rato, intentó involucrar a la Anto en el juego. Así que comenzó:

- Anto… ¿Cómo se dice Domingo en inglés?

La Anto, obviamente, no supo responder así que la Isi le aclaró que se decía Sunday. Luego, nuevamente insistió:

- Anto… ¿Cómo se dice Lunes? – dijo la Isi asumiendo que estábamos jugando al mismo juego.

Frente a esa pregunta, la Anto respondió lo obvio:

- ¡Lunes!

lunes, 13 de junio de 2011

El Unicorio

Ayer le leí un cuento a las niñas antes de irse a dormir. El cuento es de un libro que tiene versiones hiper-resumidas de cuentos famosos precisamente para leerlos en ese momento y, además, tiene dibujos en las páginas que apoyan lo apoyan.

El cuento que leí era el del Sastrecillo Valiente. En una de las páginas, aparecía el sastrecillo capturando a un unicornio de una manera poco convencional. Dado esto, intenté aclarar un concepto con la Isi.

- ¿Tu sabes porque se llama Unicornio? – le dije
- No – me contestó
- Se llama Unicornio porque tiene un sólo cuerno, uno sólo, osea… uni-cornio.

En la página siguiente, el sastrecillo capturó un jabalí y, en el dibujo, aparecía un jabalí con dos colmillos (o cornillos como dice la Isi). Inmediatamente, la Isi acotó:

- Osea… ¡Ese es un dos-i-cornio!

domingo, 12 de junio de 2011

Los Graffittis

Hoy salimos a andar en bici con las niñas. La Isi, obviamente, en su bici sin rueditas, ahora que ya sabe andar sin problemas y la Anto en su bici de entrenamiento que, también, domina a la perfección. Después de lograr superar la persecución de nuestra gata por la vereda, como lo haría un perro, logramos salir y dar una vuelta a la manzana.

Cuando ibamos a medio camino, nos detuvimos al frente del jardín de la Anto a escalar una piedra grande que hay ahí. Mientras yo tomaba algunas fotos, las Isi y la Anto subían y saltaban una y otra vez desde la piedra hasta que, la Isi, descubrió un rallado (graffitti) en una caja de teléfono que está en la puerta del jardín. Obviamente, me preguntó porqué estaba así la caja y le contesté:

- Algún tonto la tiene que haber rallado… – exclamé.

Nos quedamos ahí un rato mientras ellas seguían saltando y jugando hasta que la Isi, completamente entusiasmada por su descubrimiento, me dijo:

- ¡Papá… Papá… Ya sé dónde viven los tontos!

Sorprendido, miré hacia adonde apuntaba su dedo. Estaba apuntando a un garage que tenía la reja completamente rallada. Le pregunté porqué pensaba que ahí vivían los tontos y me dijo:

- ¡Porqué tienen su puerta rallada… ahí viven!

Lamentablemente, no viven ahí, si no, talvez, la puerta estaría impecable.

sábado, 11 de junio de 2011

El Adorno

La Anto descubrió el otro día un computador de niños que, justamente, era de la Mimi. La Mimi estaba conversando con su familia por el suyo, yo estaba terminando de enviar unos correos, mi esposa estaba trabajando y la Isi estaba jugando en el iPad. Así que, la Anto fue a buscar el computador de niños para, por lo menos, intentar hacer algo parecido a lo que estábamos haciendo todos nosotros.

El computador es uno de esos computadores para aprender palabras, idiomas, etc., que, obviamente, no pueden hacer nada más y, no contento con eso, es un computador que ha de tener por lo menos unos 15 años. En ese contexto, la Anto lo trajo y comenzó a tratar de prenderlo. Lamentablemente, el computador necesita de un transformador que no estaba junto a él, por lo que la Anto intentó una y otra vez prenderlo sin éxito. Después de un rato, se aburrió y exclamó:

- Este “putador” es de adorno… porque no prende.

Aún cuando el computador prende, creo que efectivamente se podría considerar como un adorno ya que no tiene ni se acerca a ninguna de las capacidades de los otros artefactos electrónicos que tenemos en la casa.

viernes, 10 de junio de 2011

Sanson

Hoy le leí el cuento de Sansón a la Isi. Me pidió se lo leyera antes de irse a dormir. La Anto, a esas alturas, ya estaba roncando así que se lo lei de manera personalizada.

Cuando llegamos al clímax del cuento, es decir, cuando Sansón descubrió que al no tener pelo, había perdido su fuerza, intenté hacerle alguna analogía a la Isi, para reforzar la situación.

- Era tan débil que no podía levantar ni una pluma – le dije.

Se quedó pensando y agregó después:

- Era tan débil que no podía levantar una mosca
- Era tan débil que no podía levantar una hormiga
- Era tan débil que no podía levantar ni un papel

Hasta que concluyó su secuencia de metáforas con la mejor de todas:

- ¡Era tan débil que no podía levantar ni los párpados!

Efectivamente, el parpadeo es un acto reflejo que no se controla racionalmente y mucho menos, creo, se puede medir la fuerza requerida para parpadear pero, a todas luces, parece un esfuerzo insignificante. Así que, efectivamente, si Sansón no podía ni siquiera parpadear, efectivamente había perdido toda su fuerza.

domingo, 5 de junio de 2011

A la Mexicana

Desde hace unos días está la sobrina (mía) y la tía (de la Anto y de la Isi) Mimi. Vino a estar con nosotros un mes de vacaciones desde México. Para las niñas ha sido una revolución tenerla acá y, obviamente, un aspiracional el llegar a ser “grandes” como ella algún día. No tengo claro si ha podido descansar todo lo que se imaginó iba a poder, ya que las niñas la despiertan muy temprano para jugar con ella, preguntarle, invitarla, etc., pero, almargen de eso, ha sido una experiencia única para todos.

Yo tengo el recuerdo aún fresco de cuando la Mimi tenía tres años y la conocí, así que me cuesta verla ahora como la adolescente de decinueve años que es.

El caso es que estábamos en la cocina el otro día, cuando sonó el teléfono. Como yo no podía contestar, lo hizo la Mimi y, obviamente, lo hizo como se contesta el teléfono en México:

- ¿Bueno?

La reacción de la Isi, que estaba a un costado, fue inmediata:

- ¿Porqué dices “Bueno”? – preguntó con sorpresa, y luego agregó – Tienes que decir “Hola”