La Isi entró al colegio hace algunas semanas. A estas alturas ya está completamente adaptada y comenzando a disfrutar todas las cosas buenas y nuevas del pre-kinder. En las tardes, aunque a veces le cuesta comenzar, siempre termina contándonos miles de cosas y detalles de su día. Desde que llegó hasta que la tía del auto-bus-escolar, como le dice ella, la trajo a la casa.
Hoy nos contó:
- Imagínate, hay un niño en mi salón que tiene un año, ¡No tiene cuatro como tengo yo! - dijo la Isi.
- ¿Cómo que tiene un año? - preguntamos al mismo tiempo con mi esposa
- Si, tiene un año. ¡En su casillero tiene el número 1 y yo tengo el número 4! - contestó la Isi.
Efectivamente, el casillero de la Isi tiene un 4 pero no porque tenga 4 años como tiene hoy, si no que, más bien, porque ella quedó en la posición 4 de la lista por su apellido. Nos costó un poco explicarle la razón de porqué estaba equivocada pero, creo que al final comprendió.
Es un hecho hoy que la Isi lo único que quiere es tener 5 años y ser, como dice ella, "grande pero no chica".
viernes, 26 de marzo de 2010
domingo, 21 de marzo de 2010
Hágase la Luz
El otro día la Isi me preguntó quién hacía la luz. Ya era de noche y el día anterior había sido el apagón post-terremoto. Comencé a explicarle, sin embargo, cometí un error y, en mi explicación, le estaba atribuyendo todos los créditos sobre la creación de la luz al ser humano. Yo no soy precisamente creyente, sin embargo, me queda claro que la luz existía de antes.
Por lo tanto, corregí mi explicación y le dije a la Isi:
- Mira, en realidad, lo que hizo el hombre fue inventar la ampolleta. La gracia de la ampolleta es que permite que haya luz en cualquier momento y de una manera segura y simple.
Se quedó pensando un momento y después me preguntó:
- ¿Y quién inventó la otra parte de la lámpara?
Obviamente, no creo que pueda atribuirsele a nadie ese invento así que no pude responder.
Por lo tanto, corregí mi explicación y le dije a la Isi:
- Mira, en realidad, lo que hizo el hombre fue inventar la ampolleta. La gracia de la ampolleta es que permite que haya luz en cualquier momento y de una manera segura y simple.
Se quedó pensando un momento y después me preguntó:
- ¿Y quién inventó la otra parte de la lámpara?
Obviamente, no creo que pueda atribuirsele a nadie ese invento así que no pude responder.
sábado, 20 de marzo de 2010
Las Palabras Mágicas
Por esas cosas misteriosas de la vida, el viernes tuvimos que despedir a la empleada teníamos desde hace algunos meses. Como no tenemos a quién más recurrir, tuvimos que buscar urgentemente un reemplazo. Por suerte, la empleada que había criado a la Isi estaba sin pega y dsiponible, razón por la cual, pudimos llegar a un acuerdo temporal que nos permita seguir con nuestro ritmo mientras vemos si nos acomodamos o lo que sea.
En su primer día, me tocó a mi recibirla ya que mi esposa se va más temprano a dejar a mi hija al colegio. Llegó a la hora acordada y le expliqué todas las cosas domésticas que había logrado retener de la conversación con mi esposa y algunas otras de mi cosecha.
Particular importancia tomaron todos los detalles sobre los cuidados de la Antonia ahora que está fracturada. La comida, la ropa, el cambio de los pañales y, la tan anhelada, rutina para dormir. A estas alturas, yo tengo claro que cada bebé tiene su manera de quedarse dormido. Una mezcla de los rituales de su entorno y la genética de sus padres.
En nuestro caso, la Antonia es insomne y liviana de sueño igual que yo, es decir, duerme una siesta en el día y, por suerte, duerme toda la noche. A diferencia de la Isi que, cuando era más pequeña, podía dormir dos siestas en el día y, además, toda la noche.
Considerando todo esto, la única siesta de la Antonia es fundamental y hoy es después de almuerzo. No tengo claro cuándo ni cómo ni porqué con la Antonia tengo un ritual para hacerla dormir que casi nunca falla. Y eso fue lo que le expliqué a la nueva empleada,
- Tome a la Antonia en brazos, acomódela y luego dígale "Acomódate" y luego "A dormir" - le dije explicándole además la posición física de la Antonia en este ritual.
- Luego, póngala en la cuna - terminé por acotar.
Dicho esto me fui a trabajar. En la tarde no me topé con la empleada porque llegué tarde así que no pudimos hablar hasta que regresó al otro día. Cuando entró, lo primero que me comentó es que, efectivamente, el ritual le había servido y que estaba asombrada de lo fácil que había sido el proceso.
En su primer día, me tocó a mi recibirla ya que mi esposa se va más temprano a dejar a mi hija al colegio. Llegó a la hora acordada y le expliqué todas las cosas domésticas que había logrado retener de la conversación con mi esposa y algunas otras de mi cosecha.
Particular importancia tomaron todos los detalles sobre los cuidados de la Antonia ahora que está fracturada. La comida, la ropa, el cambio de los pañales y, la tan anhelada, rutina para dormir. A estas alturas, yo tengo claro que cada bebé tiene su manera de quedarse dormido. Una mezcla de los rituales de su entorno y la genética de sus padres.
En nuestro caso, la Antonia es insomne y liviana de sueño igual que yo, es decir, duerme una siesta en el día y, por suerte, duerme toda la noche. A diferencia de la Isi que, cuando era más pequeña, podía dormir dos siestas en el día y, además, toda la noche.
Considerando todo esto, la única siesta de la Antonia es fundamental y hoy es después de almuerzo. No tengo claro cuándo ni cómo ni porqué con la Antonia tengo un ritual para hacerla dormir que casi nunca falla. Y eso fue lo que le expliqué a la nueva empleada,
- Tome a la Antonia en brazos, acomódela y luego dígale "Acomódate" y luego "A dormir" - le dije explicándole además la posición física de la Antonia en este ritual.
- Luego, póngala en la cuna - terminé por acotar.
Dicho esto me fui a trabajar. En la tarde no me topé con la empleada porque llegué tarde así que no pudimos hablar hasta que regresó al otro día. Cuando entró, lo primero que me comentó es que, efectivamente, el ritual le había servido y que estaba asombrada de lo fácil que había sido el proceso.
El Cuadro
Hace algunas semanas llegó mi amigo Pablo desde Australia por 2 meses. Hace algunos años que no nos veíamos y, como siempre, su venida siempre nos permite ponernos al día y todas esas cosas. Después de una búsqueda inagotable y varios intentos fallidos, hoy se dedica hoy a pintar y, bueno, creo que pinta increíble.
Por esta razón es que desde hace varios viajes que veníamos pidiéndole nos pintara algo. No sólo por la posibilidad de tener algo pintado por él si no que, además, por la posibilidad de tener algo pintado que fuera nuestro.
Y así sucedió. Vino unas semanas antes de irse a un asado a mi casa y nos pidió le entregáramos algo para que lo pintara: una foto, un objeto, etc., Mi esposa tuvo la genial idea de entregarle tres objetos muy importantes para la Isi y la Antonia (y por lo tanto para nosotros):
El cuadro tenía a los tres monos sentados como conversando cerca de una flor que les puso el Pablo de decoración. La luz cálida de lo que queda del verano entraba de lleno en cada uno de ellos y, el fondo, en tonos pastel nos dejó a todos con la boca abierta. Símplemente, increíble desde mi punto de vista. Con una técnica de trazos semi-definidos al oleo, nos encontrábamos frente a la inmortalización de estos tres objetos. Para culminar el proceso, tuvo que aplicarle un barniz de huevo con aceite (algo así como una mayonesa) para proteger la pintura. Lo entretenido fue que la Isi tuvo la posibilidad de áyudar al Pablo un poco con esto, haciendo del proceso de entrega aún más entretenido.
¡Muchas gracias Pablo, estamos esperando que se seque para enviarlo a enmarcar!
Por esta razón es que desde hace varios viajes que veníamos pidiéndole nos pintara algo. No sólo por la posibilidad de tener algo pintado por él si no que, además, por la posibilidad de tener algo pintado que fuera nuestro.
Y así sucedió. Vino unas semanas antes de irse a un asado a mi casa y nos pidió le entregáramos algo para que lo pintara: una foto, un objeto, etc., Mi esposa tuvo la genial idea de entregarle tres objetos muy importantes para la Isi y la Antonia (y por lo tanto para nosotros):
- El Lucas Muñoz. Su inseparable muñeco de trapo (ver la publicación).
- El Conejo. Un conejo precioso que le regaló la abuela pecas a la Isi.
- El Pato. Un pato precioso que cuando se le aprieta un ala, canta una cancíón y se le encienden las mejillas que le regaló la abuela pecas a la Antonia.
El cuadro tenía a los tres monos sentados como conversando cerca de una flor que les puso el Pablo de decoración. La luz cálida de lo que queda del verano entraba de lleno en cada uno de ellos y, el fondo, en tonos pastel nos dejó a todos con la boca abierta. Símplemente, increíble desde mi punto de vista. Con una técnica de trazos semi-definidos al oleo, nos encontrábamos frente a la inmortalización de estos tres objetos. Para culminar el proceso, tuvo que aplicarle un barniz de huevo con aceite (algo así como una mayonesa) para proteger la pintura. Lo entretenido fue que la Isi tuvo la posibilidad de áyudar al Pablo un poco con esto, haciendo del proceso de entrega aún más entretenido.
¡Muchas gracias Pablo, estamos esperando que se seque para enviarlo a enmarcar!
Tite... Tito... Titi....
La Antonia está haciendo un esfuerzo por incorporar palabras nuevas cada día. Recientemente, incorporó a su léxico la palabra "yo" que, al igual que las otras, tiene múltiples significados: "déjame a mi", "yo quiero hacerlo", "tú no sabes", "eso es mío", etc.
También está haciendo un esfuerzo por pronunciar la rima "Mi mamá me mima", sin embargo, aún no le sale. Pese a sus esfuerzos, se come algunas palabras "Mi me mima", "ma me mima", etc.
Pero, lejos de todo, lo más importante es que ha comenzado a llamar a la Isi. Como no puede pronunciar Isidora ni Isi, la ha denominado "Titi".
Así que, ahora, tenemos las conjugaciones Titi, Tete, Teta y Tuto. Cada una de ellas más importante que la otra.
También está haciendo un esfuerzo por pronunciar la rima "Mi mamá me mima", sin embargo, aún no le sale. Pese a sus esfuerzos, se come algunas palabras "Mi me mima", "ma me mima", etc.
Pero, lejos de todo, lo más importante es que ha comenzado a llamar a la Isi. Como no puede pronunciar Isidora ni Isi, la ha denominado "Titi".
Así que, ahora, tenemos las conjugaciones Titi, Tete, Teta y Tuto. Cada una de ellas más importante que la otra.
sábado, 13 de marzo de 2010
El Traductor Simultáneo
Ahora que la Isi está llendo al colegio y donde, además, aprender inglés es uno de sus máximos anhelos, hemos intentado descubrir cómo ha sido su encuentro con el idioma, las clases y las profesoras del colegio. Para ello, el único mecanismo por lo pronto (dado que no nos quiere contar muchos detalles) es el típico juego de preguntarle mucho hasta que engancha con alguna de las preguntas.
Así fue el otro día en que le estábamos preguntando de varios temas, sondeando el tema del inglés, hasta que mi esposa le preguntó:
- ¿Y qué palabra te han enseñado en inglés? - dijo mi esposa
- Ninguna, hasta ahora - contentó la Isi.
- ¿Cómo? - preguntamos los dos a coro - ¿No te han dicho nada en inglés?
Y la Isi contestó:
- Osea, hablan en inglés pero no me han dicho nada...
Claramente, esto está recién comenzando.
Así fue el otro día en que le estábamos preguntando de varios temas, sondeando el tema del inglés, hasta que mi esposa le preguntó:
- ¿Y qué palabra te han enseñado en inglés? - dijo mi esposa
- Ninguna, hasta ahora - contentó la Isi.
- ¿Cómo? - preguntamos los dos a coro - ¿No te han dicho nada en inglés?
Y la Isi contestó:
- Osea, hablan en inglés pero no me han dicho nada...
Claramente, esto está recién comenzando.
viernes, 12 de marzo de 2010
La Canciller
La Isi estaba almorzando hoy cuando llamó mi hermana de méxico y quiso hablar con ella. Como resultado de esto, la empleada le dijo que la llamaban, ante lo cual, muy suelta de cuerpo le contestó:
- ¿Me llaman de México o de Colombia?
Luego habló con mi hermana pero no nos quedó claro si logró darse cuenta de con quién estaba hablando dado que mezcló una historia de las zapatillas con un gato y con los primos. Mi hermana no tiene gato y los primos viven en méxico, así que un enredo total.
- ¿Me llaman de México o de Colombia?
Luego habló con mi hermana pero no nos quedó claro si logró darse cuenta de con quién estaba hablando dado que mezcló una historia de las zapatillas con un gato y con los primos. Mi hermana no tiene gato y los primos viven en méxico, así que un enredo total.
martes, 9 de marzo de 2010
Pffffff.....
Cuando la Anto estaba en la clínica, logramos coordinar con el doctor que la atendió por el tema de la displacia de caderas para que la fuera a ver y nos entregara un diagnóstico más certero respecto a los que habíamos recibido hasta ese momento.
El doctor, traumatólogo de profesión, nos transmitió mucha tranquilidad respecto a la Anto y la posible evolución de su lesión, lo que, obviamente, nos ha permitido bajar nuestra ansiedad y mirar con más tranquilidad lo que viene.
Cuando el doctor revisó a la Antonia, se acercó a ella y le habló, le preguntó, la miró e intentó comunicarse de la misma manera que lo hizo con nosotros. Con sus manos anchas le tomó su manito y examinó el yeso que actualmente cubre su pierna izquierda. En eso estaba el doctor cuando le preguntó a la Anto qué es lo que había pasado. Para nuestra sorpresa, la Anto, le explicó:
Subió los dos brazos al lado de su cabeza. Miró al doctor fíjamente. Bajó los brazos al tiempo que con su boquita exclamó un "Pfff" y, luego, se tocó el pie y dijo:
- Yaya....
Más claro que el agua. Exáctamente lo que había ocurrido. El doctor ya estaba al tanto de las circunstancias y, por lo tanto, se sorprendió igual que nosotros con el relato. Después, mientras el doctor nos explicaba cómo seguía el tratamiento, la Anto lo hizo callar varias veces con su típico "Shhhh" y el dedo en la boquita.
El doctor, traumatólogo de profesión, nos transmitió mucha tranquilidad respecto a la Anto y la posible evolución de su lesión, lo que, obviamente, nos ha permitido bajar nuestra ansiedad y mirar con más tranquilidad lo que viene.
Cuando el doctor revisó a la Antonia, se acercó a ella y le habló, le preguntó, la miró e intentó comunicarse de la misma manera que lo hizo con nosotros. Con sus manos anchas le tomó su manito y examinó el yeso que actualmente cubre su pierna izquierda. En eso estaba el doctor cuando le preguntó a la Anto qué es lo que había pasado. Para nuestra sorpresa, la Anto, le explicó:
Subió los dos brazos al lado de su cabeza. Miró al doctor fíjamente. Bajó los brazos al tiempo que con su boquita exclamó un "Pfff" y, luego, se tocó el pie y dijo:
- Yaya....
Más claro que el agua. Exáctamente lo que había ocurrido. El doctor ya estaba al tanto de las circunstancias y, por lo tanto, se sorprendió igual que nosotros con el relato. Después, mientras el doctor nos explicaba cómo seguía el tratamiento, la Anto lo hizo callar varias veces con su típico "Shhhh" y el dedo en la boquita.
Mi Primer Día
Esto del ingreso al colegio creo va a ser una fuente inagotable de aventuras e historias de la Isi.
Hoy la empleada me contó el diálogo que tuvo la Isi con ella durante el almuerzo. Este fue más o menos así:
- Ayer me acosté chica y hoy amanecí grande y fui al colegio. ¡Imagínate!
Claro, su concepto de grande es bien cómodo, porque es grande cuando le conviene, es más grande que la antonia, cuando le conviene, es grande pero chica cuando le conviene, es chica, etc.
Hoy la empleada me contó el diálogo que tuvo la Isi con ella durante el almuerzo. Este fue más o menos así:
- Ayer me acosté chica y hoy amanecí grande y fui al colegio. ¡Imagínate!
Claro, su concepto de grande es bien cómodo, porque es grande cuando le conviene, es más grande que la antonia, cuando le conviene, es grande pero chica cuando le conviene, es chica, etc.
La Gran Estafa
Hoy fue el primer día de clases de la Isi en su nuevo colegio. Después de varios meses de espera y una prórroga de último minuto por el terremoto, hoy fue su gran día.
En la mañana, se levantó felíz y cooperó con todo para ponerse su nuevo uniforme. Después, tomó desayuno normal y en todo momento se notaba atenta y alterada por este nuevo rumbo. Para nosotros, un cambio radical en la rutina. Ahora nos tenemos que levantar, efectivamente y sin compasión, treinta minutos antes de lo normal y, además, nos tendremos que ir de manera separada. Mi esposa a dejar a la Isi y yo a la Anto cuando vuelva al jardín.
La llegada al colegio fue fácil por suerte y, al parecer, no habrá muchos problemas de tacos en esa ruta. Entramos al colegio y se puso un poco nerviosa, pero nos acompaño estoica a su salón: el Green. Entró y se instaló en una mesa y se puso a jugar con algunas cosas. Nosotros nos despedimos y nos fuimos al patio central donde se haría la recepción.
En el patio estaban los cuartos medios y el resto de los papás. Después de un rato, llegaron los niños de pre-kinder en fila y esucharon atentamente los discursos de bienvenida. Después, de vuelta al salón y, nosotros, de vuelta a nuestra rutina.
Al medio día fui a mi casa a ver a la Anto y a la Isi. La Anto estaba súper bien y la Isi también, felíz. Felíz de su colegio, de lo que había visto y hecho, de su uniforme, etc., sin embargo, cuando estábamos conversando sobre su nueva aventura me dijo:
- Pero papi... no aprendí inglés. No me enseñaron a hablar en inglés.
Obviamente, estaba estafada por esto. Me costó un poco explicarle que eso no era de un día para otro y era un proceso más largo que sencillamente ir al colegio. No estoy seguro que me haya entendido así que espero esto no le impida enfrentar su nuevo desafío.
En la mañana, se levantó felíz y cooperó con todo para ponerse su nuevo uniforme. Después, tomó desayuno normal y en todo momento se notaba atenta y alterada por este nuevo rumbo. Para nosotros, un cambio radical en la rutina. Ahora nos tenemos que levantar, efectivamente y sin compasión, treinta minutos antes de lo normal y, además, nos tendremos que ir de manera separada. Mi esposa a dejar a la Isi y yo a la Anto cuando vuelva al jardín.
La llegada al colegio fue fácil por suerte y, al parecer, no habrá muchos problemas de tacos en esa ruta. Entramos al colegio y se puso un poco nerviosa, pero nos acompaño estoica a su salón: el Green. Entró y se instaló en una mesa y se puso a jugar con algunas cosas. Nosotros nos despedimos y nos fuimos al patio central donde se haría la recepción.
En el patio estaban los cuartos medios y el resto de los papás. Después de un rato, llegaron los niños de pre-kinder en fila y esucharon atentamente los discursos de bienvenida. Después, de vuelta al salón y, nosotros, de vuelta a nuestra rutina.
Al medio día fui a mi casa a ver a la Anto y a la Isi. La Anto estaba súper bien y la Isi también, felíz. Felíz de su colegio, de lo que había visto y hecho, de su uniforme, etc., sin embargo, cuando estábamos conversando sobre su nueva aventura me dijo:
- Pero papi... no aprendí inglés. No me enseñaron a hablar en inglés.
Obviamente, estaba estafada por esto. Me costó un poco explicarle que eso no era de un día para otro y era un proceso más largo que sencillamente ir al colegio. No estoy seguro que me haya entendido así que espero esto no le impida enfrentar su nuevo desafío.
lunes, 8 de marzo de 2010
Mala Pata
Hoy, al medio día, la Anto y la Isi estaban jugando en la cocina. De pronto la Anto se subió a la mesa del diario y con la Isi, sentada a un lado, comenzaron a molestarse una a otra. En un momento, la Anto le lanzó a la Isi su mamadera de jugo en la cara, la Isi comenzó a molestarla nuevamente y comenzaron a descontrolarse las dos.
Rápidamente fui y saqué a la Antonia de la mesa, la tome de los brazos y la bajé al piso. Luego, bajé a la Isi también e intenté calmarlas a las dos.
En eso, nos fijamos que el llanto de la Anto era distinto al de otras veces. Intentamos calmarla y no hubo caso. Luego nos dimos cuenta que no podía/quería apoyar una patita así que la situación comenzó a ponerse más compleja. Entre las cuestionamientos míos y los de mi esposa, no pudimos entender qué es lo que había pasado. Después de un momento, me fui a urgencia con ella.
La espera en urgencia fue larga (como siempre) a pesar de ser una clínica privada y, el resultado, después de las radiografías fue categórico: fractura de peroné y tibia. Cuando el doctor me comunicó esto, casi me desmayé. Ya soy medio cobarde a las cosas relacionadas con la salud y el cuerpo humano, en especial la sangre, pero jamás me había sentido como me sentí en ese momento. Creo que estuve apunto de desmayarme de la impresión y de la culpa cuando el doctor me dió el diagnóstico.
Como resultado de esto, de ahí en adelante, todas las preguntas respecto a cómo habían ocurrido los hechos me hicieron sentirme en el banquillo de los acusados por maltrato infantil. Por suerte, en ese aspecto, mi consciencia estaba tranquila. Después de una nueva larga espera, la enyesaron y la hospitalizaron para descartar la formación de un hematoma o algo así como resultado de la lesión.
Por mientras, intentaré dejar de revivir segundo a segundo lo que pasó e intentar entender cómo fue el accidente.
Rápidamente fui y saqué a la Antonia de la mesa, la tome de los brazos y la bajé al piso. Luego, bajé a la Isi también e intenté calmarlas a las dos.
En eso, nos fijamos que el llanto de la Anto era distinto al de otras veces. Intentamos calmarla y no hubo caso. Luego nos dimos cuenta que no podía/quería apoyar una patita así que la situación comenzó a ponerse más compleja. Entre las cuestionamientos míos y los de mi esposa, no pudimos entender qué es lo que había pasado. Después de un momento, me fui a urgencia con ella.
La espera en urgencia fue larga (como siempre) a pesar de ser una clínica privada y, el resultado, después de las radiografías fue categórico: fractura de peroné y tibia. Cuando el doctor me comunicó esto, casi me desmayé. Ya soy medio cobarde a las cosas relacionadas con la salud y el cuerpo humano, en especial la sangre, pero jamás me había sentido como me sentí en ese momento. Creo que estuve apunto de desmayarme de la impresión y de la culpa cuando el doctor me dió el diagnóstico.
Como resultado de esto, de ahí en adelante, todas las preguntas respecto a cómo habían ocurrido los hechos me hicieron sentirme en el banquillo de los acusados por maltrato infantil. Por suerte, en ese aspecto, mi consciencia estaba tranquila. Después de una nueva larga espera, la enyesaron y la hospitalizaron para descartar la formación de un hematoma o algo así como resultado de la lesión.
Por mientras, intentaré dejar de revivir segundo a segundo lo que pasó e intentar entender cómo fue el accidente.
domingo, 7 de marzo de 2010
La Imágen de Papá
Hoy, como otros días, preparé mi desayuno favorito: waffles. Ya tengo la técnica absolutamente depurada y, por lo tanto, según yo, cada vez me quedan mejor. Este desayuno es todo un evento, no sólo por lo que lo disfrutamos todos, si no que, además, porque la Isi me ayuda a prepararlos según ella. Esta vez me ayudó a cortar el plátano en rodajas y a revolver la mezcla.
Cuando estábamos tomando desayuno, le comenté que debía hacer algunos arreglos de la casa y le pregunté a la Isi si me quería ayudar. Aunque su ímpetu le gana a su constancia, me dijo inmediatamente que si.
Un rato después, la Isi me dijo:
- Papito... como tú preparaste los waffles...eres un "Papá Waffle"....
Nos reímos todos por su comentario (hasta la Antonia se murió de la risa) y, después de un rato, agregó:
- Papito... pero, además, como vas a hacer arreglos... eres un "Papá Herramienta"...
Nuevamente, nos reímos un rato todos. Yo aproveché de hacer el alcance y pedirle a la Isi que me dijera si era como Bob El Constructor o como Manny a la Obra.
Cuando estábamos tomando desayuno, le comenté que debía hacer algunos arreglos de la casa y le pregunté a la Isi si me quería ayudar. Aunque su ímpetu le gana a su constancia, me dijo inmediatamente que si.
Un rato después, la Isi me dijo:
- Papito... como tú preparaste los waffles...eres un "Papá Waffle"....
Nos reímos todos por su comentario (hasta la Antonia se murió de la risa) y, después de un rato, agregó:
- Papito... pero, además, como vas a hacer arreglos... eres un "Papá Herramienta"...
Nuevamente, nos reímos un rato todos. Yo aproveché de hacer el alcance y pedirle a la Isi que me dijera si era como Bob El Constructor o como Manny a la Obra.
lunes, 1 de marzo de 2010
Up
El día sábado, además del inesperado evento del terremoto, recibimos la terrible noticia que el papá de mi esposa había fallecido unas horas después. No se si estábamos preparados pero si se que mi esposa quedó destruída. Como resultado de esto, tuvimos que contarle a la Isi lo que había pasado. Como niña que es, no supo muy bien cómo reaccionar e intento desviar la atención a cualquier cosa por un rato, pero su cabecita claramente recibió el mensaje. A lo largo del día, el tema de conversación y los diálogos que intentaba establecer con nosotros tenían todos que ver con el terremoto y/o con la muerte del abuelo Fernando. Ella, a su manera, intentando demostrarmos que estaba al tanto y preocupada de todo lo que estaba pasando.
Como uno más de esos diálogos, en un momento la Isi se acordó de un trabajo que había realizado para el día del abuelo y, para el cual, quedó pendiente la entrega al abuelo Fernando y al abuelo Jorge.
- Mamita... ¿y ahora cómo vamos a entregarle el regalo al abuelo Fernando que se fue al cielo? - dijo la Isi.
- Pues no se, creo que ya no vamos a poder entregárselo - contestó mi esposa.
Después de un rato, la Isi complementó:
- Ya se Mami. Lo amarramos a un globo y lo soltamos para que suba...
Después la conversación derivó en intentar demostrar empíricamente el funcionamiento del encargo, el globo, etc., hasta que tuvimos que cambiar de tema para que no destruyera toda la casa y/o se hiciera daño.
Como uno más de esos diálogos, en un momento la Isi se acordó de un trabajo que había realizado para el día del abuelo y, para el cual, quedó pendiente la entrega al abuelo Fernando y al abuelo Jorge.
- Mamita... ¿y ahora cómo vamos a entregarle el regalo al abuelo Fernando que se fue al cielo? - dijo la Isi.
- Pues no se, creo que ya no vamos a poder entregárselo - contestó mi esposa.
Después de un rato, la Isi complementó:
- Ya se Mami. Lo amarramos a un globo y lo soltamos para que suba...
Después la conversación derivó en intentar demostrar empíricamente el funcionamiento del encargo, el globo, etc., hasta que tuvimos que cambiar de tema para que no destruyera toda la casa y/o se hiciera daño.
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