La Isi entró al colegio hace algunas semanas. A estas alturas ya está completamente adaptada y comenzando a disfrutar todas las cosas buenas y nuevas del pre-kinder. En las tardes, aunque a veces le cuesta comenzar, siempre termina contándonos miles de cosas y detalles de su día. Desde que llegó hasta que la tía del auto-bus-escolar, como le dice ella, la trajo a la casa.
Hoy nos contó:
- Imagínate, hay un niño en mi salón que tiene un año, ¡No tiene cuatro como tengo yo! - dijo la Isi.
- ¿Cómo que tiene un año? - preguntamos al mismo tiempo con mi esposa
- Si, tiene un año. ¡En su casillero tiene el número 1 y yo tengo el número 4! - contestó la Isi.
Efectivamente, el casillero de la Isi tiene un 4 pero no porque tenga 4 años como tiene hoy, si no que, más bien, porque ella quedó en la posición 4 de la lista por su apellido. Nos costó un poco explicarle la razón de porqué estaba equivocada pero, creo que al final comprendió.
Es un hecho hoy que la Isi lo único que quiere es tener 5 años y ser, como dice ella, "grande pero no chica".
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