El día sábado, además del inesperado evento del terremoto, recibimos la terrible noticia que el papá de mi esposa había fallecido unas horas después. No se si estábamos preparados pero si se que mi esposa quedó destruída. Como resultado de esto, tuvimos que contarle a la Isi lo que había pasado. Como niña que es, no supo muy bien cómo reaccionar e intento desviar la atención a cualquier cosa por un rato, pero su cabecita claramente recibió el mensaje. A lo largo del día, el tema de conversación y los diálogos que intentaba establecer con nosotros tenían todos que ver con el terremoto y/o con la muerte del abuelo Fernando. Ella, a su manera, intentando demostrarmos que estaba al tanto y preocupada de todo lo que estaba pasando.
Como uno más de esos diálogos, en un momento la Isi se acordó de un trabajo que había realizado para el día del abuelo y, para el cual, quedó pendiente la entrega al abuelo Fernando y al abuelo Jorge.
- Mamita... ¿y ahora cómo vamos a entregarle el regalo al abuelo Fernando que se fue al cielo? - dijo la Isi.
- Pues no se, creo que ya no vamos a poder entregárselo - contestó mi esposa.
Después de un rato, la Isi complementó:
- Ya se Mami. Lo amarramos a un globo y lo soltamos para que suba...
Después la conversación derivó en intentar demostrar empíricamente el funcionamiento del encargo, el globo, etc., hasta que tuvimos que cambiar de tema para que no destruyera toda la casa y/o se hiciera daño.
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