La Anto, desde siempre, ha tenido una fascinación especial por las frutas. En todas las formas, sabores, tamaños, estados de maduración, etc. Hay dias en que, de cena, mi esposa les prepara ensalada de frutas, especialmente los domingos, para que no se acuesten con la guata tan pesada y, además, porque es más fácil.
Hoy, la Anto, unas horas antes de la cena ya comenzó a pedir su ensalada de frutas y le pidió a mi esposa:
- Mami... Mami... ¿Nos puedes hacer ensalada de frutas de cena? - dijo emocionada con las mantos juntas mientras miraba a mi esposa.
- No - contestó mi esposa - No podemos porque no hay mucha fruta... hay muy poca.
La Anto se quedó pensando un momento y luego le preguntó nuevamente:
- ¿Puedes hacer una ensalada de pocas frutas, entonces?
viernes, 31 de agosto de 2012
miércoles, 29 de agosto de 2012
Las Orejas
Hoy la Isi nos contó que una de sus compañeras de colegio podía mover las orejas. Sorprendidos, le preguntamos nos mostrara a qué se refería con mover las orejas y, bueno, nos mostró, moviendo sus orejas con las manos.
Obviamente, lo que nos mostró es imposible, según nosotros, de lograr por lo que le aclaramos que no iba a poder hacerlo. Una y otra vez lo intentó delante de nosotros, intentando mover con todas sus fuerzas las orejas mientras movía y arrugaba la naríz, los ojos y la boca una y otra vez.
Al final, después de intentarlo mucho rato y con el objeto de tratar de aterrizar sus esfuerzos, le indiqué que eso no lo iba a poder aprender. Con frustración y con cierto enojo, me preguntó:
- ¿Y porqué no puedo aprender a mover las orejas como aprendí a andar en bici?
Fue bastante difícil tratar de explicarle porqué hay cosas que se pueden aprender y otras que no.
Obviamente, lo que nos mostró es imposible, según nosotros, de lograr por lo que le aclaramos que no iba a poder hacerlo. Una y otra vez lo intentó delante de nosotros, intentando mover con todas sus fuerzas las orejas mientras movía y arrugaba la naríz, los ojos y la boca una y otra vez.
Al final, después de intentarlo mucho rato y con el objeto de tratar de aterrizar sus esfuerzos, le indiqué que eso no lo iba a poder aprender. Con frustración y con cierto enojo, me preguntó:
- ¿Y porqué no puedo aprender a mover las orejas como aprendí a andar en bici?
Fue bastante difícil tratar de explicarle porqué hay cosas que se pueden aprender y otras que no.
domingo, 19 de agosto de 2012
Idioma Pato
No se si influenciada por las propagandas de BancoEstado o no, hoy la Isi me hizo la siguiente pregunta:
- Yo se como se dice 40 en idioma pato - me dijo tratando de llamar mi atención.
- ¿Cómo? - le pregunté.
- Cua-Cuarenta - me dijo y se murió de la risa.
- Yo se como se dice 40 en idioma pato - me dijo tratando de llamar mi atención.
- ¿Cómo? - le pregunté.
- Cua-Cuarenta - me dijo y se murió de la risa.
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viernes, 17 de agosto de 2012
La Cocina
Hace mucho tiempo que tenía en mente cambiar la cocina que teníamos. Esta cocina la compramos hace diez años ya y, además, de segunda mano, razón por la que, en realidad, ya le había llegado la hora. Publiqué el aviso en internet y hoy, por fin, un comprador se interesó. Nos pusimos de acuerdo para juntarnos en la noche en la casa.
Cuando llegué, lo primero que hice fue contarle esta excelente noticia a mi esposa. La Isi que andaba por ahí, esuchó y preguntó:
- ¿Vendimos la cocina? ¿El espacio o el aparato?
Su duda era cierta y, bueno, me costó un poco explicarle a qué me refería.
Cuando llegué, lo primero que hice fue contarle esta excelente noticia a mi esposa. La Isi que andaba por ahí, esuchó y preguntó:
- ¿Vendimos la cocina? ¿El espacio o el aparato?
Su duda era cierta y, bueno, me costó un poco explicarle a qué me refería.
miércoles, 15 de agosto de 2012
El Auto Fantasma
Este fin de semana le regalamos a las niñas un juego nuevo para Wii. El juego se llama Sonic - Sega All Stars Racing y, básicamente, es un juego de carreras en que se pueden elegir diversos personajes de los juegos de Sega, principalmente, liderados por Sonic - The Hedgehog.
Obviamente, nos pusimos a jugar un rato para ver cómo era el juego y bajar la ansiedad de las niñas. Lamentablemente, teníamos un solo control, razón por la que tuvimos que turnarnos para jugar, por lo que, inmediatamente, anoté en mi lista de pendientes la compra de un nuevo control pronto.
El juego es entretenido, nada lleno de acción pero especial para niños. Después de jugar un rato, comenzamos a escarbar los otros modos de operación del juego. Obviamente, el multijugador no lo pudimos probar, pero, probamos los otros modos. Uno de los modos que probamos es el de la carrera contra el tiempo. Este modo, en términos simples, permite hacer una carrera de 4 vueltas, en el mismo circuito, tratando de lograr el menor tiempo posible. Como ayuda durante la carrera, aparece un auto fantasma que permite relacionar esta carrera con la anterior, es decir, si el auto fantasma está adelantado significa que se está corriendo más lento que antes, por el contrario, si el auto fantasma va atrás, significa que se está corriendo más rápido que antes.
La Isi, después que le expliqué qué es lo que hacía el auto fantasma, comentó:
- ¡Es como una carrera con tu alma!
Obviamente, nos pusimos a jugar un rato para ver cómo era el juego y bajar la ansiedad de las niñas. Lamentablemente, teníamos un solo control, razón por la que tuvimos que turnarnos para jugar, por lo que, inmediatamente, anoté en mi lista de pendientes la compra de un nuevo control pronto.
El juego es entretenido, nada lleno de acción pero especial para niños. Después de jugar un rato, comenzamos a escarbar los otros modos de operación del juego. Obviamente, el multijugador no lo pudimos probar, pero, probamos los otros modos. Uno de los modos que probamos es el de la carrera contra el tiempo. Este modo, en términos simples, permite hacer una carrera de 4 vueltas, en el mismo circuito, tratando de lograr el menor tiempo posible. Como ayuda durante la carrera, aparece un auto fantasma que permite relacionar esta carrera con la anterior, es decir, si el auto fantasma está adelantado significa que se está corriendo más lento que antes, por el contrario, si el auto fantasma va atrás, significa que se está corriendo más rápido que antes.
La Isi, después que le expliqué qué es lo que hacía el auto fantasma, comentó:
- ¡Es como una carrera con tu alma!
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domingo, 12 de agosto de 2012
La Película de los Tontos
Hoy llegué a la casa y la Isi salió corriendo a recibirme como pocas veces lo hace. Corrió por el pasillo y se lanzó a abrazarme. Me agaché y la abracé fuerte y, como siempre lo hago, le pregunté como le había ido en el colegio.
- Bien... me fue muy bien - me contestó cautelosa como siempre.
- Que rico - le contesté - ¿Aprendiste algo nuevo?
- Si... muchas cosas... - dijo pausada.
Me quedé mirándola y esperando a que se explayara en las cosas que había aprendido...
- Papi... Papi... - me comenzó a decir emocionada mientras yo pensaba que iba a comenzar a contarme lo que había aprendido.
- ¿Qué? ¿Cuéntame? - le pregunté emocionado.
- ¿Tú viste la pelicula "Los tontos dicen no"? - me dijo emocionada.
- No... No la he visto - le contesté.
Se fue corriendo y muerta de la risa y, bueno, tarde me di cuenta de mi error.
- Bien... me fue muy bien - me contestó cautelosa como siempre.
- Que rico - le contesté - ¿Aprendiste algo nuevo?
- Si... muchas cosas... - dijo pausada.
Me quedé mirándola y esperando a que se explayara en las cosas que había aprendido...
- Papi... Papi... - me comenzó a decir emocionada mientras yo pensaba que iba a comenzar a contarme lo que había aprendido.
- ¿Qué? ¿Cuéntame? - le pregunté emocionado.
- ¿Tú viste la pelicula "Los tontos dicen no"? - me dijo emocionada.
- No... No la he visto - le contesté.
Se fue corriendo y muerta de la risa y, bueno, tarde me di cuenta de mi error.
sábado, 11 de agosto de 2012
¿Aeropuerto o Mall?
La Isi me acompañó hoy a un mall a comprar unas cosas para la casa. Cuando estábamos caminando por los pasillos, hicieron algunos llamados por los altavoces a los papás de algún niño que estaba perdido.
La Isi no alcanzó a darse cuenta el mensaje que estaban tratando de transmitir, sin embargo, si escuchó la voz de la operadora que hablaba por ellos. Cuando terminó el mensaje, seguimos caminando y la Isi me preguntó:
- Papá... Papá... ¿Estamos en un mall o en el aeropuerto? - dijo confundida.
Para mi la diferencia era obvia, sin embargo, traté de explicarle las diferencias, partiendo por el hecho que no teníamos asientos je, je.
La Isi no alcanzó a darse cuenta el mensaje que estaban tratando de transmitir, sin embargo, si escuchó la voz de la operadora que hablaba por ellos. Cuando terminó el mensaje, seguimos caminando y la Isi me preguntó:
- Papá... Papá... ¿Estamos en un mall o en el aeropuerto? - dijo confundida.
Para mi la diferencia era obvia, sin embargo, traté de explicarle las diferencias, partiendo por el hecho que no teníamos asientos je, je.
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miércoles, 8 de agosto de 2012
La Confesión
Hace unos días que la Anto anda con un dolor de garganta leve. En términos generales, el dolor le viene en la noche cuando se va a dormir y aún no sabemos muy bien cómo eliminarlo.
Hoy fuimos a comprar helados con las niñas al kiosko de la esquina. Nos fuimos caminando porque está relativamente cerca y, además, porque para las niñas irse caminando es el mejor plan que les podemos proponer (nos salieron súper buenas pobres, je, je).
Mientras caminábamos hacia los helados, mi esposa le hizo una broma a la Anto.
- ¡Uy, se nos olvidó una cosa!... ¡La Anto no puede comer helado porque después le duele la garganta!
La Anto, obviamente, no estaba dispuesta a transar su helado, razón por la comenzó a argumentar de inmediato. Mi esposa, con tal de seguir con la broma, siguió insistiendo en la razón por la que no iba a poder comerse un helado y, cuando estábamos llegando, volvió a hacer la afirmación, indirectamente, del dolor de garganta de la Anto y, por lo tanto, su imposibilidad de comer helado.
La Anto no lo pensó dos veces y nos confesó cómo operaba su enfermedad.
- Si... Si puedo comer helado... porque a mi sólo me duele la garganta en la casa.
No creo que estemos enfrentados a un caso de contaminación intradomiciliaria severo, por lo que, no haremos ningún tipo de revisión después de este comentario de la Anto.
Hoy fuimos a comprar helados con las niñas al kiosko de la esquina. Nos fuimos caminando porque está relativamente cerca y, además, porque para las niñas irse caminando es el mejor plan que les podemos proponer (nos salieron súper buenas pobres, je, je).
Mientras caminábamos hacia los helados, mi esposa le hizo una broma a la Anto.
- ¡Uy, se nos olvidó una cosa!... ¡La Anto no puede comer helado porque después le duele la garganta!
La Anto, obviamente, no estaba dispuesta a transar su helado, razón por la comenzó a argumentar de inmediato. Mi esposa, con tal de seguir con la broma, siguió insistiendo en la razón por la que no iba a poder comerse un helado y, cuando estábamos llegando, volvió a hacer la afirmación, indirectamente, del dolor de garganta de la Anto y, por lo tanto, su imposibilidad de comer helado.
La Anto no lo pensó dos veces y nos confesó cómo operaba su enfermedad.
- Si... Si puedo comer helado... porque a mi sólo me duele la garganta en la casa.
No creo que estemos enfrentados a un caso de contaminación intradomiciliaria severo, por lo que, no haremos ningún tipo de revisión después de este comentario de la Anto.
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lunes, 6 de agosto de 2012
Palandar
La Anto, en general, siempre anda riéndose de todo y tratando de pasarla bien. Hoy fue uno de esos días en que, como pocas veces, le dieron ganas de quejarse de todo. En la mañana, mientras tomábamos desayuno, nos dijo que le dolía un poco la garganta. Mi esposa la miró y examinó un momento para ver si tenía algún problema, pero, no tenía nada.
La Anto siguió insistiendo que le dolía la garganta así que mi esposa le dio una Vitamina como un placebo. Obvio que la Anto se la tomó e inmediatamente nos dijo que le se había mejorado. Lamentablemente, no le duró mucho. Al rato, nos dijo:
- Mami... ¡Me sigue doliendo el palandar!
Obviamente, ya no le hicimos caso.
La Anto siguió insistiendo que le dolía la garganta así que mi esposa le dio una Vitamina como un placebo. Obvio que la Anto se la tomó e inmediatamente nos dijo que le se había mejorado. Lamentablemente, no le duró mucho. Al rato, nos dijo:
- Mami... ¡Me sigue doliendo el palandar!
Obviamente, ya no le hicimos caso.
domingo, 5 de agosto de 2012
La Lechuza
Hace pocos días le regalamos un Wii a las niñas. La Isi, que ya es un poco más grande, obviamente ha comenzado a contarnos de los juguetes que tienen sus compañeras y, dentro de éstos, estaba el Wii. En lo personal, no me entusiasmaba mucho la idea, sin embargo, tampoco se iba a acabar el mundo con un regalo así.
Después de abrir la caja y que las niñas se dieron cuenta de lo que les habíamos regalado, comenzaron a saltar en un pie de alegría y felicidad. Obviamente, lo instalamos de inmediato. Para mi sorpresa, la instalación no fue tan simple como yo esperaba. Me costó un mundo configurar el control y no se bien porqué. Yo tenía el recuerdo de la configuración de los Atari en mi retina, por lo que, mi comparación era inevitable. Mientras lo intentaba, las niñas estaban cada vez más aburridas y, obviamente, comenzaron a perder el entusiasmo del regalo con las típicas preguntas tipo viaje largo: ¿Cuánto falta? ¿Cuándo lo vas a instalar? ¿Cuándo vamos a poder jugar?, etc.
Al final, después de un rato, pude instalarlo y pudimos comenzar a jugar. El Wii venía con el Mario Bros de regalo y el Wii Sports. El primer juego que pusimos, con la intención de poder utilizar el control inalámbrico y todas sus gracias fue el Wii Sports. Nuevamente, con bastante desconocimiento y apuro, logramos comenzar a jugar. El primer juego que jugamos fue el Box. La Isi claramente, descargó toda su energía en tratar de noquear al oponente. Luego, jugamos el Baseball. Este fue más complejo porque ninguna de las dos entendía muy bien cómo se juagaba. Luego, nos pusimos a jugar Bowling. Aquí pudimos, todos, jugar más cómodos ya que el modo de lanzar y los movimientos eran más simples. Después de un rato, nos fuimos y las dejamos jugando a las dos.
Como era de esperar comenzaron las peleas. La Isi, aprovechándose de que es más grande, usaba todas las estrategias posibles para no entregarle el control a la Anto: No anto... si no perdí, Mira vez... lo que pasa es que me quedan dos vidas, etc., pero, al final, igual lograron jugar y entenderse de a poco. Está claro que tengo que comprar otro control porque con un solo control, la Anto va a salir perdiendo.
El Bowling fue el que más les gustó a las dos y jugaron mucho rato. De pronto escuchamos a la Anto que, inocentemente, le hacía barra a su hermana:
- Vamos Isi... Vamos Isi... ¡Tu puedes hacer la Lechuza!
La Isi, con ataque de risa, le aclaró:
- ¿Cuál Lechuza? No es una lechuza... es una Chuza... ja, ja, ja...
- Bueno, eso, haz la Chuza - le contestó la Anto igual de entusiasmada.
Después de abrir la caja y que las niñas se dieron cuenta de lo que les habíamos regalado, comenzaron a saltar en un pie de alegría y felicidad. Obviamente, lo instalamos de inmediato. Para mi sorpresa, la instalación no fue tan simple como yo esperaba. Me costó un mundo configurar el control y no se bien porqué. Yo tenía el recuerdo de la configuración de los Atari en mi retina, por lo que, mi comparación era inevitable. Mientras lo intentaba, las niñas estaban cada vez más aburridas y, obviamente, comenzaron a perder el entusiasmo del regalo con las típicas preguntas tipo viaje largo: ¿Cuánto falta? ¿Cuándo lo vas a instalar? ¿Cuándo vamos a poder jugar?, etc.
Al final, después de un rato, pude instalarlo y pudimos comenzar a jugar. El Wii venía con el Mario Bros de regalo y el Wii Sports. El primer juego que pusimos, con la intención de poder utilizar el control inalámbrico y todas sus gracias fue el Wii Sports. Nuevamente, con bastante desconocimiento y apuro, logramos comenzar a jugar. El primer juego que jugamos fue el Box. La Isi claramente, descargó toda su energía en tratar de noquear al oponente. Luego, jugamos el Baseball. Este fue más complejo porque ninguna de las dos entendía muy bien cómo se juagaba. Luego, nos pusimos a jugar Bowling. Aquí pudimos, todos, jugar más cómodos ya que el modo de lanzar y los movimientos eran más simples. Después de un rato, nos fuimos y las dejamos jugando a las dos.
Como era de esperar comenzaron las peleas. La Isi, aprovechándose de que es más grande, usaba todas las estrategias posibles para no entregarle el control a la Anto: No anto... si no perdí, Mira vez... lo que pasa es que me quedan dos vidas, etc., pero, al final, igual lograron jugar y entenderse de a poco. Está claro que tengo que comprar otro control porque con un solo control, la Anto va a salir perdiendo.
El Bowling fue el que más les gustó a las dos y jugaron mucho rato. De pronto escuchamos a la Anto que, inocentemente, le hacía barra a su hermana:
- Vamos Isi... Vamos Isi... ¡Tu puedes hacer la Lechuza!
La Isi, con ataque de risa, le aclaró:
- ¿Cuál Lechuza? No es una lechuza... es una Chuza... ja, ja, ja...
- Bueno, eso, haz la Chuza - le contestó la Anto igual de entusiasmada.
jueves, 2 de agosto de 2012
Necesidades Básicas
A la Isi le encanta ver televisión. Ahora un poco menos que cuando era más pequeña. La Anto, por el contrario, adora ver televisión. Podría pasarse todo el día viendo tele así que, habitualmente, tenemos que ponerle horarios y restringirla un poco más. La Isi, por el contrario, cuando se aburre es capaz de jugar a otras cosas sin necesidad de que le digamos nada. Por esta razón, en general, yo no las acompaño mucho a ver tele pero hoy hice una excepción.
La Anto me pidió la acompañara a ver un rato las caricaturas con ella, así que me senté a ver Aventuras con los Kratt con ella. El programa es divertido, en general, hay muchos animales y conceptos que aportan. Estábamos viendo el programa, cuando la Anto me dijo:
- ¡Sabes Papi que Chris Kratt nunca va al baño y nunca duerme!
Me dio mucha risa su reflexión. Efectivamente, hay ciertas actividades cotidianas que quedan excluídaes de la televisión... y no sólo de las caricaturas. Como la Anto tiene el sueño liviano y siempre le da lata dormirse creo que, después de esa reflexión, Chris Kratt es definitivamente su héroe.
La Anto me pidió la acompañara a ver un rato las caricaturas con ella, así que me senté a ver Aventuras con los Kratt con ella. El programa es divertido, en general, hay muchos animales y conceptos que aportan. Estábamos viendo el programa, cuando la Anto me dijo:
- ¡Sabes Papi que Chris Kratt nunca va al baño y nunca duerme!
Me dio mucha risa su reflexión. Efectivamente, hay ciertas actividades cotidianas que quedan excluídaes de la televisión... y no sólo de las caricaturas. Como la Anto tiene el sueño liviano y siempre le da lata dormirse creo que, después de esa reflexión, Chris Kratt es definitivamente su héroe.
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