Antiguamente, el ritual para irse a dormir de la Anto era simple: tomarla en brazos, acomodarla al hombro y decirle la frase mágica: "acomódate y a dormir". Después de esta frase, típicamente, apoyaba la cabeza en el hombro y comenzaba su proceso de inducción al sueño.
Desde hace un tiempo, mi esposa la hace dormir cantándole dos canciones: Los Pollitos (ver Letra) o la del Osito de Lana (ver Letra). Cuando me toca a mi y me las pide, le digo que no me las sé, le digo la frase mágica y seguimos el proceso. Como la Anto no habla, nos hace saber su preferencia con las palabras Pooh, la canción del osito, y Pio, la canción de los pollitos. Entonces, cuando mi esposa la va a acostar, ella le dice su preferencia: Pio ó Pooh según corresponda. El caso es que en las últimas semanas, la Anto quiere que le canten las dos y, por esta razón, se produce el siguiente diálogo:
- ¿Qué canción quieres? - dice mi esposa
- Pio - dice la Anto
- Los pollitos dicen..... - comienza mi esposa
- Pohh - dice la Anto
- Bueno... Yo tengo un osito de la..... - comienza la otra canción mi esposa
- Pio - dice la Anto
- Bueno... Los pollitos di.... - comienza nuevamente mi esposa
- Pooh - dice la Anto
Desde hace un tiempo, entonces, mi esposa le aclaró a la Anto que sólo le va a cantar una canción... así que esto ya casi no ocurre.