El lunes la Anto cumple tres años. Para evitar tener problemas con ella como los que tenemos actualmente con la Isi, hace tiempo habíamos decidido que en esta fecha le quitaríamos el chupete.
Para lograr esto, hemos escuchado “infnito y más allá mil” teorías de cómo hacerlo. De todas ellas, ninguna nos tenía 100% convencidos, así que mi esposa, se inventó una teoría especial: la de la Hada de los Chupetes.
Básicamente, la teoría del Hada de los Chupetes que se inventó mi esposa, se reduce a lo siguiente. En la noche, vendría el Hada de los Chupetes a buscar los chupetes de la Anto para regalárselos a otros niños que no tienen chupetes y, a cambio de eso, le dejaría un regalo.
Así que, decidimos hacerlo hoy sábado para aprovechar el fin de semana y acompañarla en esta etapa de ajuste hasta el domingo. Mi esposa hace ya varios días venía contándole a la Anto de que esto iba a pasar, razón por la que, cuando llegó la hora de dormir y mi esposa le dijo a la Anto que había que entregar los chupetes, casi no se sorpendió. Mi esposa sacó una cajita de plástico para que ella pusiera los chupetes. Los dos nos quedamos sorprendidos con la resignación que asumió la situación y comenzó a poner en la cajita todos y cada uno de sus chupetes. Cuando los había puesto todos, mi esposa encontró unos clips y le preguntó si los quería poner en la caja también. La Anto dijo que si y, támbién, los metió en la caja.
Cuando la caja estaba lista, yo me fui a dejarla en el patio para que el Hada de los Chupetes se los llevara, mientras la Anto, la Isi y mi esposa, miraban por la ventana de la pieza. Cuando regresé, la Anto ya estaba acostada y se veía muy tranquila. Lo único que hizo fue pedirle a mi esposa que la acompañara hasta quedarse dormida. Mi esposa, obviamente, la acompaño un rato hasta que esto sucedió.
En términos generales, fue menos difícil de lo que esperábamos.Vamos a ver cómo sigue esta historia y si logramos eliminárselo para siempre. Después de ver su reacción, yo estoy confiado en que esto va a ser así.