jueves, 31 de diciembre de 2009
Me quiero dispertar
A las 06:10 de la mañana, comenzó a moverse y de pronto me dijo:
- Papito... ¡ya me quiero dispertar!
Curiosa manera de referirse al hecho de que lo que quería era levantarse, porque despierta ya estaba y, no contenta con eso, me había "dispertado" a mi también. Le dije que no, que aún quedabana algunos preciados minutos de sueño. Me hizo caso por suerte, se dio la vuelta y seguimos durmiendo los 20 minutos más que nos quedaban (ella, como está de vacaciones, pudo seguir durmiendo mucho más).
sábado, 5 de diciembre de 2009
¡En Vivo!
- Backyardigans en Vivo, Viernes y Sábado, Teatro Teletón
En todas las ocasiones que la Isi vió este aviso, terminaba diciéndonos:
- Mamita, Papito, ¿cuándo me van a llevar a "Vivo" a ver a los Backyardigans?
Nunca hicimos un esfuerzo por aclararle el concepto "Vivo" hasta hoy. Ibamos en el auto de paseo cuando en la radio anunciaron el show de un cantante, en Vivo, en alguna parte. La Isi, después de un momento, nos preguntó:
- ¿Porqué dijeron que va a ir el cantante a Vivo?
- Porque significa que va a ir un cantante a cantar de verdad - respondió mi esposa.
Después de un rato, la Isi contestó:
- No.... ¡Porque sólo los Backyardigans viven en vivo!
jueves, 3 de diciembre de 2009
¡No me toque la fruta señor!
Este año tenemos un jardinero nuevo (que me tiene muy contento hasta ahora) y que vino hoy a hacer el jardín. De pura buena onda, nos propuso sacar las guindas que ya estaban listas del árbol . Para los que alguna vez han cosechado fruta y, en particular, guindas, sabrán que no es una pega fácil y, por lo tanto, aceptamos su propuesta.
La pieza de la Isi tiene ventanas que miran hacia el jardín de atrás y, por lo tanto, al guindo. Ella estaba durmiendo la siesta cuando despertó y vió al jardinero recogiendo las guindas. Consciente de lo que había pasado el año pasado, salió corriendo y, según lo que nos contó la empleada, se produjo el siguiente diálogo:
- ¡Señor, no se coma la fruta!
- No, no me la estoy comiendo, la estoy recogiendo para tus papás - le contestó el jardinero.
- ¡No señor, porque yo lo ví y ya se comió dos guindas!
El jardinero terminó su misión y nos dejó un canasto lleno de lindas guindas en la casa y le comentó a la empleada su sorpresa respecto al diálogo con la Isi. Por mi lado, las dos guindas que se comió son irrelevantes respecto al gran favor que nos hizo.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Las Hormiguitas
Más tarde nos fuimos al Mall a buscar unos pantalones que había enviado a arreglar por garantía (curiosamente funcionó esto) y, aprovechando que pasamos al frente del Starbucks me compré un café. En el café la Isi se enamoró de las galletas de jengibre que ahí vendían, así que obviamente le tuve que comprar una. Nos sentamos un momento en el "living" del Starbucks mientras yo me tomaba mi café y la Isi se comía su galleta.
La Antonia obviamente no se quedó tranquila con esta situación y comenzó a exigir su pedazo de galleta. La Isi comenzó a darle a la Antonia micropartículas de su galleta teniendo mucho cuidado de no romper los botones, los ojos, la boca, etc., del mono. Esto fue especialmente fácil en el resto del cuerpo y especialmente complejo desde la cintura hacia arriba del monito.
En un momento le dije a la Isi:
- Isi, dale un pedazo a tu hermana, no la puedes tener mirándote todo el rato!
Y me contestó:
- Si se papito... si le estoy dando de a poquito.. ¡le estoy dando hor-miguitas!
Por suerte no eran hormigas de verdad, pero, por el tamaño de la entrega, creo que la Antonia se habría entretenido más con las hormiguitas.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Hoy Amanecí Felíz
Hoy, como nunca antes, la Antonia despertó y se puso a hablar. Al principio balbuceó todo lo que pudo y, después de un rato, comenzó a decir "HOLA... HOLA...HOLA" (la única palabra que sabe decir hasta el momento como publiqué antes). De a poco fue subiendo el tono hasta que, bueno, se puso a llorar.
Fue un momento mágico en realidad y, hasta el momento, no se ha vuelto a producir. Espero que pronto la Antonitita vuelva a despertar así de nuevo.
martes, 10 de noviembre de 2009
Mis primeras palabras...
Como publiqué anteriormente, su palabra favoria es Hola y en cualquier momento la usa. Lo más sorprendente de esto es que nos da la impresión que va de la mano de una sociabilidad que esperamos mantenga en el futuro. Por ejemplo, cuando hay más niños, lo único que les dice es Hola cuando se acerca a ellos. Por suerte, todavía no se da cuenta que no hay retroalimentación a sus impulsos, pues lo intenta una y otra vez.
A mí, en lo personal, hoy por hoy lo que más me gratifica es cuando llego en mi moto a la casa. Ella la escucha y sale a recibirme. A duras penas logra abrir la puerta y se para en el marco. Mientras yo me bajo de la moto, ella comienza a gritar Hola... Hola... Hola... con todas sus fuerzas y a reirse de los nervios. Cuando me acercó a ella, el tono empieza a subir y rápidamente cambia la exigencia para que la tome en brazos. A veces, ni siquiera me alcanzo a sacar el casco para tomarla en brazos. Cuando la tomo en brazos, me mira con sus ojitos negros y sus margaritas y se ríe... lamentablemente, rápidamente desvía la atención a cualquier adorno, objeto y/o elemento que está a su nueva altura. Espero que más adelante este momento logre extenderse un poco más porque realmente lo disfruto mucho.
domingo, 8 de noviembre de 2009
El Deporte
El otro día, la Isi le estaba alegando a mi esposa porque le había puesto un pantalón de buzo que le quedaba un poco apretado. En eso estaban cuando la Isi exclamó de lo más segura de lo que estaba diciendo:
- Pero mamá.... ¿no te das cuenta que no es de mi deporte?
El Gatito de Tierra
Como resultado de esto, su acercamiento al jardín ha sido sorprendente. El fin de semana estuvo horas sentada en el pasto plantando, según ella, miles de hojas, palitos, etc. Y, también, buscando nuevos animalitos y cosas por el estilo.
Hoy fuimos a la casa de un amigo que tiene un perrito pequeño (poodle toy o similar) que se llama Salomón ó, como le dijo la Isi todo el rato, Salmón. El rato que estuvieron juntos sirvió para poner a prueba los nervios y la resistencia de todos nosotros y, además, ver quién era capaz de agotar al otro primero... el Salmón o la Isi.
La Isi disfrutó mucho la situación y, como siempre, nos quedamos con la idea de que le gustaría tener una mascota. Como resultado de esto, en algún momento, mi esposa le preguntó:
- Isi, ¿Te gustaría tener una mascota?
- Si - respondió la Isi - me gustaría tener un gatito....
Se quedó pensando un rato y después agregó:
- ¡Pero no un Gatito de Tierra!
jueves, 22 de octubre de 2009
La Fernalia
- Mamita, papito, mira, el de mi mamá es más chiquito y el de mi papá es más grande...
- El mío es pura parafernalia Isi, nada más que eso - comenté
La Isi siguió jugando y después de un rato comentó:
- Mamita... mamita... mira, estos son los tuyos y estos son de la Fernalia
jueves, 15 de octubre de 2009
La Sirena
- Papito, papito... ¡mira la Ballena!
- Papito, papito...¡mira un Caballo!
- Papito, papito... ¡mira una Sirena!
Y así siguió un momento mirando miles de cosas. En un momento, le pregunté:
- Isi... ¿adonde ves la Sirena?
Y me contestó:
- Ahí, arriba... es una Sirena... ¡Y tiene forma de Nube!
miércoles, 14 de octubre de 2009
La boquita llena de agua
A diferencia de otros días, hoy la Isi estaba más juguetona (no le agrada para nada la situación) y se puso, mientras la lavaba, a realizar un diálogo entre ella y su colita. Utilizando la típica voz histriónica que pone para estos eventos, el diálogo fue más o menos así:
- Colita... ¿como estás?
Y, la colita, le respondió:
- No te puedo contestar porque tengo la boquita llena de agua.......
jueves, 1 de octubre de 2009
El País de los Incendios
- Papito, ¿Un día podemos ir al País de los Incendios?
Comencé a procesar la pregunta y me imaginé que, efectivamente, algún día podríamos ir a ese país (sin tener bien claro cuál era) y le dije que si. Inmediatamente me contestó:
- Pero... no nos acerquemos a los incendios, ¿ya? porque nos podemos quemar y vamos a tener yayas.
Efectivamente, pensó que era el País de los Incendios.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
La Pesadilla
El caso es que desde hace dos días, la Antonia no nos deja dormir. La rutina es más o menos así. A las 19:30 termina de comer, a las 20:15 se pone el pillama y a las 20:30 a la cama. Como siempre, la ponemos y acomodamos y a dormir. Duermte perfectamente y se despierta como una hora después llorando desconsolada como si estuviera soñando la peor pesadilla de su vida. Pero este no es el único problema, después de este evento, nos ha tomado en los últimos dos días aproximademente dos horas para que se vuelva a dormir, claramente un comportamiento anormal.
Espero que pronto se normalice esta situación porque el stress a esa hora del día es absolutamente innecesario.
El Primer Día de Colegio
Unos papás comenzaron a preparar al hijo para su primer día de colegio. Durante febrero permanentemente le enviaron mensajes para indicarle que venía su primer día de colegio, que iba a ir al colegio, etc., etc., etc. Así estuvieron todo el mes y el niño estaba de lo más entusiasmado con esta opción. El día anterior, antes de dormir, le insistieron al niño que al dia siguiente iba a ir al colegio a su primer día.
Al día siguiente (como supongo será esta dinámica) los papás se levantaron temprano, levantaron al niño, lo bañaron, vistieron, tomaron desayuno y salieron todos corriendo de la casa a su primer día. Llegaron a tiempo, lo dejaron en la puerta y comenzó su primer día. Al final de la tarde, lo fueron a buscar, comieron, reflexionaron respecto a cómo había sido la experiencia y se fueron a dormir.
Al otro día, se repite la secuencia salvo que, cuando fueron a despertar al niño y le dijeron que "te tienes que levantar porque tienes que ir al colegio!", el niño los miró y les dijo:
- Pero... ¿porqué? ¿Si ya fui ayer?
Claramente se les había olvidado aclararle que tendría que ir los próximos 12 años de su vida.
martes, 29 de septiembre de 2009
¿Eso es más lindo o no?
Ibamos de viaje a la casa de unos amigos cuando la Isi hace el siguiente comentario:
- Mamita, yo amo a la Antonia y por eso le presté mi silla para que pueda mirar hacia adelante.
Mi esposa, intentando reforzar al máximo el vínculo hermana mayor-hermana menor (urgente y vital en este momento que la Isi tiene amor y odio con la Antonia), le contestó:
- Isi, es muy lindo lo que acabas de decir. Tienes que amar a tu hermana toda la vida y compartir tus cosas con ella.
Seguimos nuestro viaje y, después de un momento, la Isi contestó:
- Si mamita, es muy lindo. Es más lindo decir eso que decir "pipí con caca" como dicen otros.
El Ping-Pong
La secuencia es simple, nos ponemos en frente de a dos (mi esposa y yo, mi esposa y la Isi, la Isi y yo, etc.) a un metro de distancia y la Antonia en un extremo. La ponemos de pie y la empujamos un poquito hacia la otra persona para que camine.
Las primeras veces, la Antonia comenzaba lento y se iba apurando cada vez hasta la otra persona. En algunos casos no alcanzaba a llegar y era necesario detener su caída. De a poco, ha comenzado a pulir la técnica y ya no se convierte en una carrera de supervivencia para llegar al otro extremo y ha logrado controlar mucho mejor su movilidad. A veces, incluso, se detiene en la mitad un momento y luego sigue.
Como resultado de este ejercicio, ha mejorado mucho su capacidad para caminar... tanto así, que ahora podemos jugar unos 10 puntos por lo menos.
martes, 22 de septiembre de 2009
En Denantes
Pero si Denantes me molesta, me molesta aún más la expresión "en denantes", más común aún y que, traducida literalmente, se convierte en "en antes", que claramente es un error.
El caso es que el otro día estábamos conversando con la Isi y comenzando a discutir (en juego) por una tontera. Yo le decía una cosa y me hacía el que no sabía y ella me explicaba todas las veces una y otra vez, hasta que se aburrió y me dijo:
- Pero papito... ¡Si ya te lo dije delante!
Obviamente, no hice nada por corregirla.
La Novia
- Mamita, ¿Cuando eras novia qué eras?
Difícil pregunta, porque en realidad no logramos entender cláramente cuál era el objetivo de su pregunta, es decir, si quería saber qué significa ser novia, si quería saber cuándo fuimos novios con mi esposa, etc.
- Ser novio significa estar con alguien, quererse y acompañarse y, después, tener hijos y ser papás - respondió mi esposa y después le preguntó - ¿Porqué? ¿Qué crees que tu que es ser novia?
Y la Isi respondió:
- Tener paciencia.
No tenemos claro porqué respondió eso... pero, muy en el fondo, me parece una definición bastante adecuada para lo que implica ser novia(o).
La Comotora
La Isi obviamente, se puso a jugar con ellos y armó una y mil estructuras distintas, se puso a llorar cuando vino otro niño y se las desarmó, volvió a armar una y otra vez, hasta que decidió armar un tren (yo se porque hizo el comentario que iba a armar un tren). Comenzó con los vagones, luego, más vagones, hasta que hizo la locomotora. Muy bien hecha por lo demás. Cuando la terminó me miró y me dijo:
- Papito, mira, ya terminé el tren, con la comotora para el chofer
Honestamente, me costó darme cuenta del error pero, como lo repitió infinitas veces, al final pude darme cuenta.... no fue una tarea fácil.
lunes, 21 de septiembre de 2009
La Instrucción
Iban camino al pediatra cuando mi esposa quiso cambiarse de pista y, como suele suceder en este país, nadie le dió el paso. Entonces, intentó pasarse a la fuerza a la otra pista y una señora (h...), que estaba en la otra fila, se pegó a la bocina para dejar en claro que ella tenía el poder de la situación, muy típico por lo demás, y no la dejó pasar. Después de eso, mi esposa lo logró gracias a la gentileza de un humilde mortal que venía más atrás.
La Isi se percató de esto y le preguntó a mi esposa qué había pasado.
- Es que me quería cambiar de pista y esa señora no me dejó - respondió mi esposa.
Un momento después, la Isi le comentó:
- Mamita, ¿porqué no le dijiste que mi papá te había dicho que te cambiaras de fila y listo?
La Isi tiene razón. Por más que se lo digo a mi esposa, ella no me hace caso e insiste en ser independiente y autónoma. Nada que ver.
lunes, 14 de septiembre de 2009
La Casa de Lazy Town
Llegamos un poco tarde porque veníamos de otro cumpleaños (bivenidos a la dinámica de los fines de semana). Aún así, se integró rápido y se puso a hacer las actividades y concursos que hacían todos los niños.
Después de un rato, se acercó la Isi y me dijo que quería ir al baño. La llevé rápido y cuando estábamos ahí me preguntó:
- Papito, ¿está es la casa de Lazy Town?
Claramente no le quedó claro que ibamos al cumpleaños del Benjamín.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Mi Primer 18....
La Isi va jornada completa al jardín, es decir, desde las 08:30 a las 17:30. Esto implica que ella se junta con el grupo de alumnos de la mañana y con el grupo de alumnos de la tarde. Como en el grupo de la tarde no hay tantos alumnos como en la mañana, a ella le asignaron la coreografía del grupo de la tarde que es de la Isla de Pascua y, por lo tanto, le tocará bailar el sau-sau. Todos los días llega al colegio a contarnos de qué se trata y de lo que deben hacer sus compañeros hombres. Lamentablemente, no tengo como describir esta escena en palabras.
El caso es que además, de bailar esto, le han enseñado el himno nacional de chile. Para mi sorpresa, se lo ha aprendido de lo más bien, salvo algunos detalles como los siguientes:
Donde dice: Y ese mar que tranquilo te baña
La Isi dice: Y ese mar que tranquilo me baña
Donde dice: Que te dió por valuarte el señor
La Isi dice: Que te dió por guaguarte el señor
Donde dice: O el asilo contra la opresión
La Isi dice: O el asilo contra la presión
Por ahora, no hemos hecho ningún esfuerzo por corregirla, ya es suficientemente tierno verla con su mano derecha en el corazón perfectamente ubicada cantando.
viernes, 4 de septiembre de 2009
La Mujer Elástica
Después de escucharla un momento, la agarré de un brazo y comencé a levantarla de a poco. Ella, mientras tanto, hacía todo lo posible porque "la grúa" no tuviera ningún efecto sobre su posición horizontal. Claramente, esto no fue así y después de un momento comenzó a levantarse del piso. Cuando por fin estaba parada, y muy enojada por la situación, me miró a los ojos y me dijo:
- Pero papito.... Yo........, no, ...... ¡Soy elástica!
domingo, 23 de agosto de 2009
Los Otros
El día avanzó más lento de lo que quisimos, así que sólo pudimos ir a ver algunos deptos en dos edificios vecinos. Comenzamos el proceso en el primero. Recorrimos cuatro departamentos piloto. Tres de dos habitaciones en diversas disposiciones (suite, cocina americana, etc.) y uno de tres habitaciones (en realidad dos más un caja de fósforos que se suponía era una pieza). Luego, en el edificio vecino, recorrimos uno de 3 piezas y uno de 4. En este edificio, efectivamente, los espacios eran los indicados, es decir, las piezas eran todas piezas.
Cuando estábamos saliendo del último departamento (piloto), la Isi preguntó:
- Papito, ¿Dónde están las personas de éstas casas?
Nos reímos un momento e intentamos explicarle el concepto de departamento piloto. No se si tuvimos éxito, pero, no nos volivó a preguntar.
jueves, 20 de agosto de 2009
La Mochila
Mi moto es una scooter simple Yamaha JOG-100. Cuando nos vamos, ella va entre mis piernas, parada y agarrada de los espejos con sus guantes de Hello Kitty y, la mochila, va entre la moto y ella. A veces le pongo su casco pero reconozco que no es un hábito.
El camino es 1 cuadra por calle y media cuadra por la vereda sin muchos sobresaltos. Siempre me estaciono al lado de la puerta del jardín en un pedazo de tierra absolutamente desértico.
Hoy me estacioné y, al hacer esto, la mochila se cayó de la moto al suelo y qúedó cerca de la puerta. No porque fuéramos muy rápido, símplemente por la manera en que cayó. Contrario a lo que mi cererbo pensó en ese momento ("la mochila se cayó"), la Isi miró la situación e inmediatamente me dijo:
- Papito, papito, ¡la mochila se bajó sola!
No quise entrar en detalles y mucho menos reflexionar sobre el evento porque, en realidad, me gustó demasiado la manera en que percibió el "libre albedrío" de la mochila.
jueves, 13 de agosto de 2009
El Jugo de Mora
Llegamos y nos fuimos rápidamente al laboratorio clínico, extremadamente preocupados por la reacción de la Isi ante el procedimiento de toma de sangre ya que ésta era su primera vez y la experiencia previa con las vacunas no había sido de lo mejor. Tomamos número, esperamos y al final nos llamaron. Entró la Isi con mi esposa y, lo que sigue, es lo que me contó ella que sucedió.
En el cubículo había tres enfermeras listas y dispuestas para el procedimiento. La Isi se sentó en las piernas de mi esposa y se subió la manga mientras las enfermeras prepararon todo. Le pusieron la banda, el alcohol y... la cánula (creo que así se llama) para la extracción de la sangre. Ante la sorpresa de todos, la Isi no lloró y miró toda la secuencia.
Una de las enfermeras puso el primer tubo al vacío y comenzó la extracción de la sangre. Me imagino al cara de la Isi en este momento porque las enfermeras comenzaron a decir:
- ¡Uyyy, mira lo que te está saliendo! ¿será que te tomaste un jugo de mora?
Y la otra comentó:
- No... yo creo que fue un poco de coca-cola...
Y así, una tras otra, fueron dando su opinión respecto al orígen de ese líquido espeso y color vino tinto que salía desde el brazo de la Isi. Rápidamente se obtuvo el stock requerido para los exámenes y terminó el procedimiento, extracción de la cánula, limpieza y parche curita. De regalo, le dieron un cuaderno para pintar y unos lápices de cera. Felíz se fue del cubículo y nosotros también.
Como ninguno había tomado desayuno antes de salir, nos fuimos a la cafetería a tomar algo. Cada uno pidió lo suyo y, después de un momento, estábamos todos comiendo. La Isi pidió un jugo de naranja y una dona. No es un desayuno normal ni mucho menos habitual, sin embargo, como premio, esta vez la dejamos. En eso estábamos cuando la Isi preguntó:
- Mamita... ¿qué jugo habré tomado que me salió de ese color?
Obviamente, todavía estaba tratando de develar el misterio del color de su sangre.
miércoles, 12 de agosto de 2009
La Parabólica
Seguimos conversando un buen y, después de un rato, la Isi comenzó a preguntar una y otra vez con un tono entre melancólico y tímido:
- ¿Alvaro está en Santiago?.... (pausa) ¿Alvaro está en Santiago?.... (pausa) ¿Alvaro está en Santiago?....
Así, una y otra vez. La Isi no conoce a mi amigo, por lo que me llamó un poco la atención que se preocupara tanto del comentario que había hecho... hasta que, de pronto, logré entender. Ella pensó que estábamos hablando de Alvaro, el papá de Natalia y Juanita (las hermanas de mi esposa que viven en Colombia) y actual esposo de la mamá de ella. Así que la gran preocupación de la Isi era saber si es que él estaba en Santiago y, me imagino, la posiblidad de que lo viéramos en algún momento. No tuve más opción que abrazarla y explicarle lo que realmente quise decir y que Alvaro seguía en Colombia.
Todo esto me hizo recordar que, cuando la Isi era más chica, no lograba pronunciar bien el nombre Alvaro y le decía "Bálbaro". Está claro que ahora su parabólica tiene claro cómo se pronuncia el nombre.
domingo, 9 de agosto de 2009
La Reencarnación
- Papito ¿Cuando voy a nacer de nuevo?
Obviamente la respuesta es simple - nunca, sin embargo, intenté explicarle de la mejor manera posible que no había vuelta atrás en este proceso y que, lo más seguro, es que todos los días creciera un poco más...
miércoles, 5 de agosto de 2009
1-800-DIOS
- Papito... ¿Cómo se llama a Dios?
Su pregunta me pilló absolutamente desprevenido por lo que no supe muy bien qué contestarle (digamos que la religión no es mi fuerte). Pensé en decirle que por medio de una oración o algo así, pero preferí preguntarle:
- Yo no se cómo se llama a Dios, ¿Porqué me preguntas eso?
Y me respondió:
- Porque el "Timote" me dijo que para llamar a Dios hay que marcar el siete-siete-ocho-ocho-nueve-nueve (77-88-99)...
- ¿En serio? ¿Y cómo? - le pregunté
- Sí, eso nos dijo en el jardín y nos dijo que había que marcarlo en un celular chiquito que tenía él y que no nos prestó...
De esta conversación tengo dos misterios que resolver. El primero es descubrir el nombre correcto del "Timote" y, el segundo, confirmar si Dios existe o no.
lunes, 27 de julio de 2009
El Aplauso
En estos días, estamos haciendo un pequeño esfuerzo por ayudarla en la difícil tarea de comenzar a caminar. Un pasito a la vez, de la mano mía o de mi esposa, son ayudas infinitas y pequeños progresos. Ella, obviamente, quiere apurarse y en algunos momentos ya se siente que ha superado la etapa. Obviamente es un error, pero igual lo intenta.
Ayer, estábamos jugando a los bailes con ella y en algún momento logró dar dos pasos sin ayuda de nadie. Un gran logro en esta etapa que ella no es capaz de dimensionar. Invadidos de emoción, mi esposa y yo la aplaudimos de alegría. La Isi, también, no entendiendo muy bien porqué aplaudíamos.
La Antonia, al ver este espectáculo, obviamente se sonrió y nos hizo un viejito. Sin embargo, de la emoción, se puso a aplaudir también. ¿El problema? Lo hizo parada y, al aplaudir, se separó de todos los puntos de sustentación disponibles y quedó equilibrándose por un momento. Claramente, una sensación única para ella y, después de un momento, se dió cuenta de lo que estaba pasando y perdió el equilibrio. Puso una cara de susto como si de pronto el piso hubiera desaparecido de sus pies y comenzó a intentar agarrarse de cualquier cosa. Rápidamente mi esposa le tendió una mano y todo volvió a la normalidad.
Por lo pronto, un gran paso para ella y un pequeño paso para nosotros.
lunes, 20 de julio de 2009
La Modernidad
Hemos intentado apoyar a la Antonia en esto lo más posible. Sesiones más o menos largas de palabras, gestos, preguntas y afirmaciones para intentar transmitirle lo importante que es saber hablar (algunos adultos todavía no saben hacerlo bien).
El caso es que la única palabra que sabe decir es "Hola", con un acento particularmente fuerte en la a. No ha aprendido a decir mamá ni papá y sólo sabe decir esto. Lo más chistoso es que cuando toma un celular de juguete que tiene, insiste en saludar a la persona del otro lado de esta manera.
Con mi esposa nos estamos cuestionando si la modernidad ha llegado a tanto que:
1. Ya quiere tener un celular.
2. Cuando le toque aprender a escribir va a utilizar el diccionario XAT de SMS.
sábado, 4 de julio de 2009
La Pataleta
- ¡No estoy, cansada, no tengo sueño!
y, a todas luces, se le ve que está agotada. Por esta razón, cuando comencé a prepararla, se opuso, comenzó a moverse, gritar, etc., y a evitar a toda costa la aplicación de la sentencia. Cuando por fin estaba terminando de prepararla, le dije:
- Isi, estás muerta de sueño, por favor no hagas una pataleta tonta.
Seguí preparándola y, cuando la metí en la cama y la tapé, me preguntó:
- Papito, ¿Cuáles son las pataletas lindas?
Por suerte ya estaba muy cansada y no tuve que intentar responder... porque, en realidad, la respuesta no era fácil.
viernes, 3 de julio de 2009
Abra Cadabra Patas de Cabra
Agarré los puños de las dos mangas con mi mano y la dejé atrapada. Ella comenzó a forcejear mientras le hacía cosquillas. Una y otra vez intentó soltarse sin éxito, mientras me decía que la soltara, hasta que le dije:
- ¿Cuál es la palabra mágica?
Y me respondió de inmediato:
- Mishka, mushka, Mickey Mouse.
Honestamente, no era la palabra mágica (ver La Palabra Mágica) que yo estaba esperando, así que le dije:
- No. ¿Cuál es la palabra mágica de los grandes?
Y me respondió:
- Abra-Cadabra-Patas-de-Cabra....
Que, efectivamente, son las palabras mágicas de grandes, así que no tuve más opción que soltarla. Terminamos el juego y bajamos a desayunar. Por mientras, tendré que seguir buscando los mecanismos para reforzar la verdadera palabra mágica.
jueves, 2 de julio de 2009
Súper Héroe
Partió pidiéndome que le amarrara el Tuto al cuello como una capa (def: Tuto - pedazo de tela de 50x50, desgastado, que contiene un registro químico y molecular de toda la historia de un niño, brinda apoyo y seguridad en situaciones determinadas).
A duras penas logré amarrárselo al cuello sin ahorcarla. Inmediatamente, se puso a correr por la pieza (es grande la pieza) y yo detrás de ella. Corrimos un buen rato hasta que los 3.000m me pasaron la cuenta y me agoté. Me senté, le pedí que se acercara y le dije:
- Me cansé ¿Descansemos un momento?
Y me respondió inmediatamente:
- No porque los Súper Eoues (Héroes) no se cansan - y siguió corriendo por todos lados.
Honestamente, creo que los Súper Héroes si se cansan y, definitivamente, las baterías de la Isi tienen para rato a diferencia de las mías y, aunque no tengo ese poder, si tengo otros...
miércoles, 1 de julio de 2009
Con Amor y Con Cuidado
Por casualidad, había visto que efectivamente teníamos algunos en la caja de los remedios que trajimos para el viaje, así que fui a buscarlo y se lo puse. Era de Pablo de los Backyardigans, lo que la hizo muy felíz. La Isi tiene una fascinación por los parches curitas, convirtiéndose éstos, en preciados tesoros capaz de defenderlos a muerte con tal de que no se los saquen lo que, en algunas ocasiones, no sólo nos ha enfrentado en peleas sin sentido si no que, además, le ha dejado la herida peor de como la tenía antes. Así que, adelantándome a esta situación, le comenté:
- Acuérdate que cuando despiertes te lo voy a sacar.
- ¿Porqué papito? - me preguntó.
- Porque si no, se te pone la herida peor y te duele más - le comenté.
Se quedó pensando un momento y me dijo:
- ¿Pero me lo sacas con mucho cuidado para que no me duela, ya?
- No te preocupes, te lo voy a sacar con mucho amor - le comenté.
Y, acto seguido, me contestó:
- No papito, tienes que sacármelo con mucho cuidado, no con mucho amor.
Cuando despertó, ella sola se había sacado el parche curita y me dijo de lo más emocionada:
- Papito, ya me saqué el parche curita y no me dolió.
Así que no tuve la oportunidad de demostrarle que con amor también significa con cuidado.
martes, 30 de junio de 2009
Nombre Largo... Nombre Corto...
Estábamos almorzando hoy y la Isi se puso a jugar con las letras con imán que están pegadas en el refrigerador del abuelo. Letras grandes y muchas. El refrigerador no es precisamente no-frost ni pequeño y mide, yo creo, 1,2 m de ancho. Las puso en fila de un extremo al otro del refrigerador y se veía algo así como lo siguiente:
jkhruiwcvweriunñskjñfjgiruthsdhffsd
Entonces, la Isi nos dijo:
- Ese es mi nombre - y comenzó a leerlo, mientras movía el dedo por la fila de letras.
- iiiiiiiiiisssssssiiiiiiiiiiiiiddddddddoooooooorrrrrrraaaa
Claramente, le faltaron silabas y tiempo para poder completar el metro veinte de letras, sin embargo, lo hizo de la mejor manera para coincidir el dedo, el sonido y la última letra. Luego, puso arriba de esta fila, una fila más pequeña de letras de aproximadamente 30 cm y nos comentó:
- Este es mi nombre corto - y comenzó a leerlo.
En una fracción de segundo me adelanté a su lectura y me imaginé que, dado lo que había leído antes con su nombre largo, leería y diría algo así como Isidora. Rápido y simple. Grande fue mi sorpresa, cuando, moviendo el dedo nuevamente, dijo:
- Isidorita.
Ahora si se cuál es el nombre corto de la Isi.
sábado, 27 de junio de 2009
Misión Cumplida
Mis hijas se despertaron como reloj a las 07:00, un poco más tarde de lo normal, y tomamos desayuno. El día transcurrió normal, tratando de aclimatarnos y ordenarnos un poco. Como siempre, la Isi se fue a dormir siesta como a las 14:00. Habitualmente, ella duerme bastante cuando duerme siesta por lo que, para ninguno, era un misterio que como resultado del viaje durmiera más de lo habitual. La Antonia, sin embargo, siguió con su ritmo habitual de dormir lo menos posible así que, su siesta, fue de sólo una hora.
Estábamos todos en el living conversando de todo un poco cuando, como a las 17:00, apareció la Isi en el living con su pañal, sus cachetes colorados y una sonrisa de oreja a oreja. Muy suelta de cuerpo exclamó delante de todos:
- Ya. ¡Terminé de dormir!
Aunque tres horas de siesta me parecen más que suficiente (creo que yo no logro dormir más de media hora de siesta hace meses), espero que la Isi se de cuenta rápidamente que, en general, placeres como dormir, comer, etc., que uno nunca termina de hacer, si no, más bien, deja de hacerlos y que, por lo tanto, no habiendo restricciones hay que aprovecharlos al máximo.
Por lo pronto, está felíz de estar con sus abuelos y tías y, además, con la noble misión de estresar al máximo a la nueva mascota de la casa... la gata Pruna.
martes, 16 de junio de 2009
Un par de ojitos negros... Cielito lindo, de contrabando
Entonces, le estaba poniendo el pillama, jugando a que se quedaba dormida mientras se lo ponía. Una vil estrategia para preparar el terreno de lo que vendría después. Primero el pañal y luego el pantalón. Cuando comencé a quitarle la polera para ponerle la parte de arriba del pillama, me miró y me dijo:
- Papito, te quiero sacar los lentes...
Y, le contesté:
- No, porque si me los quitas no veo.
Se quedó pensando un momento y luego, con una sonrisa incrédula y nerviosa, me miró y me dijo:
- Hay... ¡Pero si tienes ojitos!
Efectivamente, tengo ojitos, pero lo que ella no logra imaginarse en este momento, es que mis ojitos no funcionan tan bien sin los lentes.
jueves, 11 de junio de 2009
La Ballena
Por ejemplo, le gusta sentarse en silla de adulto (ya no en la silla de bebé), le gusta comer con los cubiertos, le gusta tomar jugo en vaso, etc. Pero, además de los temas "mecánicos" que está empezando a dominar, hay aspectos más formales de comer en una mesa que están en pleno proceso de fijación en sus neuronas. Por ejemplo, que no se debe comer con las manos, que hay que utilizar la servilleta y no limpiarse en la ropa, etc.
Así estábamos en la comida cuando la Isi comenzó a hablar con la boca llena. Después de un momento, obviamente, le dije:
- Isi, no se habla con la boca llena.
Y, me contestó, de la manera más natural:
- Así es Papito, no se habla con la boca llena... ¡porque te sale una ballena!
Por suerte, dejó de hablar con la boca llena y, mejor aún, no salió la ballena.
miércoles, 3 de junio de 2009
La Trenza del Desayuno
La Isi tiene un pelo liso, lindo, color castaño con algunos visos rubios. El único problema, es que es indomable y en la mañana amanece como si hubiera peleado toda la noche. Hoy, era uno de esos días en que la pelea de la noche había sido peor que otros y, sencillamente, su pelo tenía personalidad propia.
La Isi estaba comiendo su cereal y una y otra vez se le venía el pelo a la cara. Varias veces se lo sacó, pero volvía a molestarla. Comenzó a desesperarse, hasta que intenté ordenárselo un poco, lamentablemente, sin éxito. Volví a intentarlo hasta que me dijo:
- Papito, ¡Házme una trensa!
- Pucha, Isi, No se cómo hacerlas - le contesté.
Y miró inmediatamente a mi esposa y le dijo:
- Mamita... dile como, ¿ya?
Intenté ordernarle el pelo y me quedé pensando en lo fácil que serían algunas cosas en la vida si es que hubiera un mecanismo para transmitir conocimientos como la Isi esperaba me lo transmitiera mi esposa.
martes, 26 de mayo de 2009
ISI-9000 - La Nueva Norma
La norma ISO-9000 es universalmente aceptada como un mecanismo de control de calidad de procesos en general. Ultimamente, ha sido adaptada al software también (mi especialidad). ¿qué tiene que ver esto con mi hija? La respuesta es simple. Desde hace un tiempo a la fecha y, de la mano de su proceso de madurez, cada día más mi hija quiere opinar respecto a las cosas que le pasan, las cosas que quiere hacer, las cosas que no quiere hacer, etc.
Mi esposa y yo no somos precisamente autoritarios y nos parece muy importante que ella sea capaz de elaborar su propia opinión respecto a las cosas que le rodean y, esto, a veces nos genera conflictos porque sus deseos no necesariamente están alineados con los nuestros y es necesario negociar.
En este proceso de negociación, a veces es necesario transar un poquito para lograr un objetivo mayor. Por ejemplo, a la hora de dormirse, si pide 5 minutos más, en realidad da lo mismo dejarla dado que, no hacerlo, genera un conflicto mayor (que es lo que habitualmente sucede). Y, así, ocurre en diversos ámbitos del quehacer diario.
El problema es que hay ciertos eventos y/o situaciones que mi hija a pasado a considerar estándares y/u obligaciones para un correcto cumplimiento del proceso. Esto es lo que denomino, de ahora en adelante, la norma ISI-9000 (en honor a mi hija Isidora). A continuación, algunos ejemplos:
- Manzana Rallada con Pelotitas. Una vez le pusimos unas pelotitas de colores en su postre de manzana rallada. Nunca más aceptó la manzana sin nada.
- Huevo Frito con forma de Estrella. Hace algunas semanas traje de brasil un molde para huevo frito con forma de estrella. Nunca más ha aceptado un huevo frito que no sea con el molde "que trajo el papá de Brasil".
- Tallarines con Quesito Rallado. Inevitable. Los tallarines sin "Quesito Rallado" no son lo mismo (yo estoy de acuerdo).
- Llegada al Jardín en Moto. Al llegar al jardín en la moto, cuando la llevo yo, se tiene que bajar por el lado izquierdo (aunque es el camino más complicado)
- Angelito de la Guarda. Al momento de irse a dormir, no acepta que no le digamos el angelito de la guarda. Ultimamente y, muy peligrosamente, lo está pidiendo dos veces (por suerte sólo conoce la primera estrofa).
El problema es que, a diferencia de lo que ocurre en general con la elaboración de las normas y estándares internacionales, en que se requiere recopilar experiencias, contrastarlas, evaluarlas y someterlas a juicio de expertos, en el caso de mi hija, la ejecución de una única variación en un determinado proceso puede convertirse rápidamente en el estándar, inamovible y esperado por ella. Tendré que tener más cuidado y estar alerta a esta nueva norma que comienza a ser parte de nuestro hogar.
miércoles, 20 de mayo de 2009
La Historia Prestada...
La cosa es que estaba un niño en su casa con la nana. Al despertar de la siesta, le grita a ella:
- ¡Nana, Nana! ¡Quiero jugo!
La Nana en un afán formador, absolutamente comprensible para mi, le preguntó:
- ¿Por? - y se quedó esperando la palabra mágica (para los que no la conocen, la palabra es "por favor").
Y el niñito le contestó:
- ¡Porque tengo sed!
Nuevamente, como lo he vivido con mi hija, una respuesta sin rodeos.
domingo, 10 de mayo de 2009
La Última Pista...
El regalo lo dejé el día anterior escondido en el living para facilitar la tarea. Así que me fui a la cocina, mi esposa se quedó con la Antonia en la cama y la Isi estaba viendo caricaturas en el escritorio. La preparación de las leches es relativamente simple, en el caso de la Isi es leche de caja, en el caso de la Antonia, todavía es leche en polvo, 240 ML para la Isi y 240 ML para la Antonia, temperatura precisa (ya tengo perfectamente controlado el proceso).
Listas las mamaderas, me fui con ellas y el regalo a la pieza donde estaba mi esposa. El escritorio queda en el camino, así que me entré a él sigilosamente y me acerqué a la Isi y le dije:
- Hoy es el día de la madre, así que tienes que llevarle este regalo a la mamita...
- ¿Cuál regalo? me interrumpió de inmediato la Isi.
- El del día de la madre que compré para que se lo demos a la mamá, le dije.
- ¿Pero no es el regalo del día de la madre del jardín, verdad?
- ¿Cuál regalo? le pregunté.
- El cojín con flores que le hice en el jardín, me contestó.
Y, entonces, para evitar cualquier posible descubrimiento inadecuado (como que mi hija metiera las patas frente a mi esposa), le comenté a la Isi:
- Ahhh, pero no tienes que contarle nada a la mamá, ese regalo es para que se lo des mañana en el jardín.
Y, me contestó de inmediato:
- ¡Sí! porque en la casita boquita cerradita...
Así que, nuevamente, me develó una pista de lo que sería el día de la madre y pensé en la excelente, y difícil, labor que han realizado en el jardín para mantener el secreto... rimas incluídas. Veremos que pasa mañana. Por lo pronto, la misión se cumplió y le entregó el regalo a mi esposa con abrazo y besos incluídos. La Antonia participó también, claro que, no entendió nada.
lunes, 4 de mayo de 2009
La Nueva Pista...
Por esta razón, el fin de semana, mi esposa puso a la Antonia en su corral (actualmente con sobrepoblación de juguetes) y le puso un compilado de música infantil para que no se sintiera tan sola. No sirivió de nada, porque igual se puso a llorar cuando mi esposa se fue, pero, después de un rato se quedó tranquila y siguió jugando.
En paralelo, yo estaba ordenando la terraza cuando la Isi se encontró con su moto de Barbie. Estaba un poco sucia después de estar todo el verano a la intemperie así que le dieron ganas de limpiarla (solita... aunque parezca increíble). Me pidió un paño y agua para cumplir con la misión. Así que le entregué un paño y agua para que la limpiara. Me sorprendí al principio por la prolijidad con la que comenzó y, más aún, con la prolijidad que continuó.
En menos de 10 minutos teníamos a los dos monos entretenidos así que me fui a la cocina a acompañar a mi esposa (un lujo considerando lo que han sido los últimos meses) y se quedó la Isi en la terraza y la Antonia en su corral, las dos acompañadas por el compilado infantil.
A estas alturas ya casi me se todas las canciones del compilado (Backyardigans, Mazapán, CantiCuentos, etc.), sin embargo, ese día me llamó la atención una que no había escuchado. Era una canción de Topo Gigio que se llama "Esa es mi mamita Linda" (ver Letra).
Así estaba yo, tratando de poner atención a lo que me decía mi esposa y, además, escuchar algo de la letra, cuando se escuchó el siguiente grito de la Isi desde la terraza:
- Mamitaaaaa, Mamitaaaa... ¡esa es la canción del Día de la Madre!
Así que, sin quererlo, se nos reveló una nueva pista (ver Pista Anterior) de lo que suponemos va a ser el acto del Día de la Madre en el jardín. No sabemos a estas alturas si es una estrategia planificada y nuestra hija cumple un rol secreto y/o labores de espionaje o, símplemente, está siendo muy niña y contando todo lo que siente.
sábado, 2 de mayo de 2009
¿Te cuento una policía?
- Mamita, ¿te puedo contar algo?
Mi esposa respondió afirmativamente y la Isi agregó:
- Pero es algo que sólo te puedo contar a tí y no al papito, ¿ya?
- Bueno, respondió mi esposa, ¿qué me quieres contar?
- ¡Te quiero contar una policía!
Mi esposa, no entendió mucho el concepto y le volvió a preguntar, ante lo cual, la Isi contestó nuevamente:
- ¡Te quiero contar una policía!
Extrañanada, mi esposa le dijo a la Isi que le contara una "policía".... y la Isi comenzó:
- Mamita querida... que tanto me das... etc., etc., etc...
En definitiva, le quería contar la poesía (policía) que le estaban enseñando en el jardín para el día de la madre... hasta ahí llegó la sorpresa...
lunes, 27 de abril de 2009
La Granja y Los Animales
No todos los días tengo la posibilidad de jugar con mi hija, menos, los días de semana, sin embargo, el otro día pude sentarme a jugar un rato con ella mientras mi esposa se preocupaba de la Antonia, en particular, le daba un baño muy necesario para intentar eliminar los micro-mundos existentes en los pliegues de su cuello.
Mi hija, Isidora, está en una edad (eso espero) en la que le cuesta concentrarse en algo y, por lo tanto, entre la necesidad de explotar todas sus capacidades-físicas-hace-poco-aprendidas y la intención de hacer algo conmigo, nos enfrascamos en intensas luchas para lograr alguno de los dos objetivos (el de ella ó el mío).
En este contexto, logramos encontrar un juego que nos permitió entretenernos un rato. Todo comenzó con una pregunta sencilla:
- Papito, ¿Jugamos al puzzle de los contintentes?
Sorpresa grande para mí saber que ya tiene claro el concepto de contintente y, más aún, que lo asocia con un mapa (buen trabajo el que están haciendo en el jardín). El puzzle es de 36 piezas maxi-grandes ideal para niños de su edad y tiene un mapa del mundo con imágenes ad-hoc en cada país. Por ejemplo, en China - la muralla, en Groenlandia - osos polares, en Australia - canguros, etc.
El caso es que saqué el puzzle para que lo armáramos. Tiré las piezas en el piso y comenzamos a armar. Yo armé la orilla para facilatar un poco el problema y rápidamente ella armó el resto. Hecho esto, comenzó automáticamente mi etapa pseudo-formadora-evaluadora para ver sus avances y exigirle un poquito, pero, sin que yo hiciera nada, apuntó a Chile y me dijo:
- Esto es América del Sur.
- ¡Súper bien!, contesté, y comencé a explorar los otros contintentes.
Le indiqué varios para ver si los conocía, le indiqué el nombre de cada uno y se los mostré. Luego comencé el ejercicio inverso. Le indiqué un continente y le pedí me dijera cómo se llamaba.
- ¿Este cuál es? (apuntando a Asia)
- América del Sur....
- No, ¿Este cuál es? (apuntando a Europa)
- América del Sur...
Hasta aquí mi frustración iba creciendo, así que intenté mi última estrategia. Le pregunté (sin apuntar), cuál era Africa (pensando que el problema no era la imágen, si no, más bien, recordar el nombre).
Mi hija se quedó pensando un momento y me preguntó:
- ¿Cuál?
Entonces, intenté ayudarla un poco para no sentirme tan frustrado por mi capacidad docente-geográfica y le indiqué:
- Es donde están los animales...
Y me respondió instantáneamente (y muy felíz):
- La Granja!
Me alegra saber que tiene dos conceptos claros después de este ejercicio. Seguimos jugando un rato y unos minutos después llegó la hora de irse a domir. Se durmió felíz por la demostración extensa que hizo de sus conocimientos geográficos.
domingo, 19 de abril de 2009
El Exámen de Admisión
Para mí ha sido una gran sorpresa este "proceso de admisión". Primero, por la anticipación con la que debe realizarse (1 año antes). Segundo, por el nivel de estrés de los padres con los que nos ha tocado compartir. Tercero, por los costos involucrados y, cuarto, por la sorpresa que me causó saber que no basta con la entrevista de mi hija si no que, además, es necesaria (y en algunos casos discriminante) la entrevista de los padres. En resumen, el proceso de postulación que estamos viviendo, es más o menos así:
- Elegir él(los) colegio(s) a los que se desea postular.
- Realizar la inscripción y el pago del proceso de admisión.
- Asistir en las fechas indicadas al exámen del hijo(a) y a la entrevista de los padres.
- Esperar la publicación de los resultados.
Mi hija actualmente tiene 3 años y medio y, yo creo, que en un año más va a ser una persona totalmente distinta a como es hoy y, además, esto es algo que no se puede enseñar (por ejemplo, repitiendo las tablas de multiplicar una tras otra). Así que, en términos bien simples... no hay nada que hacer, símplemente, postular y descubrir (de la peor o de la mejor manera posible) que el hijo(a) de uno está o no está preparado(a) para entrar al colegio en... 1 años más con el mensaje subyacente de "...su hija no está madura", por ejemplo.
Bueno, el caso es que enfrentado a esta incertidumbre hace algunos sábados atrás, nos tocó uno de los exámenes. Esa mañana, yo estaba bastante tranquilo y mi esposa no tanto. No le hicimos ningún comentario a mi hija para no estimularla y sólo le comentamos que ibamos a ir a un lugar para que "jugara con otros niños". La cita era a las 11:30 así que no hicimos mucho en ese rato, salvo que, en un momento, mi hija me pidió que le leyera un cuento. Lo eligió y me lo trajo. Inconscientemente pensé que era "una buena manera" de anticiparme al exámen, dado que el libro era el típico libro de asociar imágenes con la palabra asociada "y este es el...?", etc.
Comenzamos a leer el cuento y mi hija sabía los nombres de todas las imágenes. Impecable pensé (tiene madurez, me decía a cada momento, je, je), hasta que llegamos a la imágen de la granja. Y comenzamos a revisar los conceptos: tractor, gallina, vaca, perro, sol, gato, hasta que llegamos al "Paja-Pájaros". Así es. Mi asombro fue grande cuando, al ver la imágen del Espanta Pájaros, mi hija me dijo muy segura de sí misma: Paja-Pájaros. Pensándolo bien, los conceptos están bien, es un hombre de paja, para espantar pájaros. Casi bien. Pero, no hubo caso. Le repetí varias veces como se llamaba y me insistió en que era el Paja-Pájaros. Preferí no insistirle y dejarlo así. Con esta inseguridad (tonta por lo demás), nos fuimos al exámen.
Hoy ya nos llamaron a la entrevista de los padres, por lo que asumo no fue relevante que no supiera cómo se llamaba el Espanta Pájaros. Ahora lo relevante es saber si los papás, es decir, mi esposa y yo, pasamos nuestro exámen.
viernes, 10 de abril de 2009
La Palabra Mágica
De pronto, aparece la Isi y me dice muy perentoriamente:
- Papá, quiero jugo.
En mi espíritu formador (como ya he publicado antes), intenté reforzar en ella la necesidad de pedir las cosas "Por Favor", razón por la cual, le pregunté (ingenuamente):
- ¿Qué te falta?
Y me quedé esperando la palabra mágica (para los que no la conocen, la palabra es "por favor"). Un segundo después, me respondió (de manera muy concreta como siempre o como son los niños):
- Me hace falta jugo
Mi sorpresa fue grande, porque de esto saco dos conclusiones importantes:
- La manera correcta de indicarle a la Isi que debe decir y/o agregar "Por favor" es por medio de la indicación "¿Y la palabra mágica?"
- Los niños son muy concretos, no andan con rodeos (ojalá los adultos fuéramos así también)
Veré como sigo practicando mi comunicación con ella.
domingo, 5 de abril de 2009
El árbol sin hojas
No contento con esto, la Bugambilia es una planta que florece en verano de una manera explosiva y, en otoño e invierno, no sólo pierde las hojas si no que, además, pierde todas las flores, generando una basura monumental en el sector. Lamentablemente, mi casa se ve afectada por esto y, además, mi techo, porque la cantidad de hojas genera problemas en los desagues, caídas de agua, etc.
El año pasado (antes del invierno), me acerqué a mi vecino para contarle de este problema y pedirle permiso para podar lo más posible lo que está muy cerca de mi jardín y mi casa. El vecino, muy amablemente para mi sorpresa, accedió y me dió total libertad para la tan ansiada poda.
El martes siguiente, mi jardinero se encargó de materializar la petición. Aunque me hubiera gustado ser aún más drástico en esta acción, fui conciente de los límites entre mi casa y la del vecino, así que podé lo que era prudente. Así pasó el otoño y el inviero sin mayores problemas.
Ayer, como todos los días, me acerqué a la pieza de mi hija para prepararla para el colegio. Como parte de la rutina, le entrego su leche y abro las cortinas para que comience pensar si, en una de esas, talvez, le dan ganas de levantarse (claramente, nunca le dan ganas). Así que, bueno, abrí las cortinas y mi sorpresa fue indescriptible. Al mirar por la ventana de mi hija, la Bugambilia había desaparecido. Sólo quedaba un pedazo del tronco cerca de la división de las casas. Mi cara me delató y mi hija se paró inmediatamente a ver qué me pasaba. Obviamente, me preguntó:
- ¿Papito, qué pasa?
Le conté que habían podado la Bugambilia del vecino y que sólo habían dejado el tronco. Mi hija, no lograba visualizar el cambio, por lo que me preguntó que a qué tronco me refería. Justo, había un Zorzal en él, por lo que se lo mostré para que lo reconociera. Nos quedamos un momento mirando esto (yo tratando de entender cómo es que mis deseos más profundos se habían materializado tan fácilmente) y el Zorzal se fue. Mi esposa, comentó que el Zorzal estaba buscando su casita y/o que tendría que buscar una nueva y, como si nada, mi hija comenzó a cantar (con un ritmo bastante peculiar):
- Pajarito... ven... pajarito... a tu arbolito sin hojas!... a tu arbolito sin hojas!....
Probablemente, mi hija no entenderá en este momento que un árbol sin hojas no sirve para nada... si embargo, en este caso, yo lo tengo súper claro... gracias a esta acción, el sol entrará en la pieza de mi hija todo el año.
lunes, 30 de marzo de 2009
Tengo Sed...
Para evitar esta secuencia interminable de excusas hemos intentado tomar una actitud firme y declararle, en todos los tonos posibles, que, una vez que se acuesta, no puede ni debe pedir nada y que debe concentrarse en "contar ovejitas". Viejo truco transmitido, en este caso, de la madre de mi esposa a mi esposa y de mi esposa a ella.
Aún así y con todas estas precacuciones, no siempre lo logramos. El otro día, por más que nos negamos a sus peticiones, fue obvio, después de un rato y necesario (sus gritos iban a despertar a la hermanita - cosa que no podíamos permitir) que tenía sed. Me pidió jugo dulce, es decir, jugo tal cual sale del envase, no diluído en agua, pero, a esas horas de la noche, el recorrido a la cocina no sólo se hace eterno, si no, además, impracticable. Así que le dije que sólo había agua y fui al baño (que queda más cerca), llené un vaso con poquita agua (1 cm, aproximadamente, porque estamos tratando de que deje el pañal) y se lo llevé.
Lo tomó rápidamente y comenzó a tomarse el agua. Cuando terminó, me miró y se puso a llorar nuevamente. Le pregúnte:
- ¿Pero dime qué te pasa? ¿porqué lloras?
Y me contestó, muy segura de sí misma:
- ¡Es que... es que... Yo tenía dos veces sed!
El mensaje fue claro y preciso. Fuí rápidamente a buscar otro poco de agua para satisfacer su sed.