Estábamos tomando el desayuno como siempre, apurados, corriendo para poder dejar a la Isi, ordenar a la Antonia y llegar más o menos a la hora a la oficina. Nada muy especial, cereal con yoghurt para mantener y continuar con la dieta que estamos haciendo.
La Isi tiene un pelo liso, lindo, color castaño con algunos visos rubios. El único problema, es que es indomable y en la mañana amanece como si hubiera peleado toda la noche. Hoy, era uno de esos días en que la pelea de la noche había sido peor que otros y, sencillamente, su pelo tenía personalidad propia.
La Isi estaba comiendo su cereal y una y otra vez se le venía el pelo a la cara. Varias veces se lo sacó, pero volvía a molestarla. Comenzó a desesperarse, hasta que intenté ordenárselo un poco, lamentablemente, sin éxito. Volví a intentarlo hasta que me dijo:
- Papito, ¡Házme una trensa!
- Pucha, Isi, No se cómo hacerlas - le contesté.
Y miró inmediatamente a mi esposa y le dijo:
- Mamita... dile como, ¿ya?
Intenté ordernarle el pelo y me quedé pensando en lo fácil que serían algunas cosas en la vida si es que hubiera un mecanismo para transmitir conocimientos como la Isi esperaba me lo transmitiera mi esposa.
La Isi tiene un pelo liso, lindo, color castaño con algunos visos rubios. El único problema, es que es indomable y en la mañana amanece como si hubiera peleado toda la noche. Hoy, era uno de esos días en que la pelea de la noche había sido peor que otros y, sencillamente, su pelo tenía personalidad propia.
La Isi estaba comiendo su cereal y una y otra vez se le venía el pelo a la cara. Varias veces se lo sacó, pero volvía a molestarla. Comenzó a desesperarse, hasta que intenté ordenárselo un poco, lamentablemente, sin éxito. Volví a intentarlo hasta que me dijo:
- Papito, ¡Házme una trensa!
- Pucha, Isi, No se cómo hacerlas - le contesté.
Y miró inmediatamente a mi esposa y le dijo:
- Mamita... dile como, ¿ya?
Intenté ordernarle el pelo y me quedé pensando en lo fácil que serían algunas cosas en la vida si es que hubiera un mecanismo para transmitir conocimientos como la Isi esperaba me lo transmitiera mi esposa.
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