Hoy tuve que ponerle el pillama a la Isi para irse a dormir. En general trato de hacerlo un evento "entretenido" y distraerla con cuentos y absurdos para evitar tener problemas mayores (como el típico "no tengo sueño"... que claramente es todo lo contrario).
Entonces, le estaba poniendo el pillama, jugando a que se quedaba dormida mientras se lo ponía. Una vil estrategia para preparar el terreno de lo que vendría después. Primero el pañal y luego el pantalón. Cuando comencé a quitarle la polera para ponerle la parte de arriba del pillama, me miró y me dijo:
- Papito, te quiero sacar los lentes...
Y, le contesté:
- No, porque si me los quitas no veo.
Se quedó pensando un momento y luego, con una sonrisa incrédula y nerviosa, me miró y me dijo:
- Hay... ¡Pero si tienes ojitos!
Efectivamente, tengo ojitos, pero lo que ella no logra imaginarse en este momento, es que mis ojitos no funcionan tan bien sin los lentes.
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