miércoles, 29 de febrero de 2012

Primero Básico

Las últimas semanas de vacaciones han sido bastante aburridas para las niñas ya que yo y mi esposa regresamos a trabajar y, por lo tanto, deben quedarse en la casa todo el día. No se muy bien si se debe a esto o no pero, la Isi, insistentemente nos pregunta una y otra vez, cuándo será el momento de regresar al colegio y, cada vez que le indicamos que faltan algunos días, se frustra un poco.

Hoy, después de una larga espera, llegó el dia de regresar al colegio. Mi esposa tuvo la preocupación de comprar todos los útiles, mochilas, uniformes, etc., requeridos para poder comenzar el año. Esta vez, me imagino que para marcar la diferencia con los años anteriores, el uniforme es de otro color y, además, para las niñas es falda salvo los días en que hacen gimnasia. En este proceso, la Isi estuvo muy involucrada y felíz ya que, creo yo, sentía que cada vez se acercaba más el gran momento de regresar.

Llegamos puntuales al colegio e ingresamos al salón para dejar a la Isi instalada. Todo era nuevo: el salón, la profesora, la ubicación en las mesas, etc. Mientras los niños corrían de un lado a otro,  ubicamos la mesa de la Isi y la acompañamos a que dejara sus cosas. Luego de eso, nos quedamos un momento conversando con otros papás mientras la Isi se reencontraba con sus amigos. El desorden era total. Los papás entraban y salían del salón una y otra vez para hacer el ritual, al igual que nosotros, de comenzar el año.

Después de un rato, nos depedimos de la profesora nueva, de algunos papás amigos y, al final de la Isi. No sabemos muy bien qué fue lo que pasó, pero, la Isi cambió completamente su actitud y no quiso que nos fuéramos. Incluso, se puso a llorar un momento. Honestamente, esta situación no estaba dentro de ninguno de nuestros escenarios esperados y, obviamente, no estábamos preparados para ello. Intentamos una y otra vez explicarle a la Isi la situación, las razones por las cuales debíamos irnos, etc., e, incluso, que se diera cuenta que había llegado el momento que tanto había esperado de volver a clases. No hubo caso. Al final, y lamentablemente, la única manera fue que la profesora se hiciera cargo de la Isi y la abrazara mientras nosotros nos íbamos.

Mi esposa y yo salimos medio desconcertados de la sala y con el pecho apretado. No fuimos capaces de entender qué es lo que había pasado y, esperamos, no sea una señal de los tiempos que vienen. Espero que la Isi pronto se adapte al nuevo escenario y comience a disfrutar del colegio como lo hacía los años anteriores.

martes, 28 de febrero de 2012

Los Calcetines

Ayer en la noche, mi esposa acostó a la Antonia. Cuando le puso el piyama, se dio cuenta que tenía los pies helados, así que le preguntó:

- Anto... ¿Te quieres poner un calcetín?

- No. Mejor dos - contestó la Anto de inmediato.

lunes, 27 de febrero de 2012

La Pintura

Hace algunos días comencé a reparar unas ventanas de mi casa que estaban medio destruidas. Son ventanas de madera y la parte que estaba dañada era la que cubre la parte de abajo de la lluvia para que no se meta hacia adentro. En una de las ventanas, además, había una fractura en la madera que se notaba demasiado y que, además, en cualquier momento se iba a romper provocando un problema peor.

Como es habitual en este tipo de proyectos, compré aquellos implementos necesarios para el arreglo: pintura, pegamento, pasta de madera, lija de madera, guantes (que no tenía), etc., y me puse a trabajar. Las niñas, obviamente, lo único que querían era ayudarme, en particular, con la aplicación de la pasta de madera y con la pintura. Cuando es posible, siempre dejo que me ayuden en estas cosas así que esta vez no fue la excepción. El principal problema fue lograr determinar el orden en que cada una de ellas me ayudaría: las dos querían hacerlo primero. No recuerdo bien ahora cuál fue el orden en el que lo hicieron al final, pero, las dos me ayudaron felices.

La tarea del sábado fue lijar y aplicar la pasta muro para dejarla secar bien. La tarea del domingo fue aplicar dos manos de pintura para sellar bien el arreglo. Para esto, el domingo en la mañana aplicamos la primera mano. Cada una tuvo la oportunidad de aplicar la pintura una y otra vez sobre el borde de la ventana. Después salimos a comer y a hacer algunas otras cosas y regresamos en la tarde justo a tiempo para aplicar la segunda mano de pintura.

Cuando ibamos entrando a la casa, le comenté a las niñas:

- Tenemos que apurarnos niñas porque tenemos le tenemos que dar dos manos de pintura a la ventana.

La Anto, que ya estaba entusiasmada con la idea, agregó de inmediato:

- ¡Yo tengo dos manos asi que podemos hacer lo que nos dijiste y yo quiero ayudarte!

domingo, 26 de febrero de 2012

Gracias a Dios

Como es habitual los fines de semana, el desayuno y el almuerzo son momentos en donde aprovechamos de estar todos juntos. Para hacer algo distinto, hoy pedimos comida China que hace mucho tiempo que no comíamos.

Antes de comenzar a comer, mi esposa le comentó a las niñas que había que dar las gracias a Dios por la comida y las cosas que uno tiene. Complementando esta frase, mi esposa se acordó de una rima/poesía del jardín de la Anto que, precisamente, es para enseñarle a los niños a agradecer por las cosas.

- Gracias al cielo, gracias al sol - dijo mi esposa y luego agregó - ... ¿Cómo sigue la canción Anto?

La Anto que estaba muy ansiosa por comenzar a comer le contestó:

- Na... na... na.... así sigue mamita.

Yo creo que la Anto si se sabe la rima pero su ansiedad la traicionó.

sábado, 25 de febrero de 2012

¿VanDar o Van a Dar?

Hoy estaba leyendo el diario cuando la Isi vino corriendo y me dijo:

- Papi... Papi... mira ven a ver... que vandar Art Attack.

- ¿Cómo? - le pregunté - ¿Qué cosa?

- ¡Si! Ven que vandar Art Attack en Disney... tu programa favorito...

Efectivamente es mi programa favorito, así que dejé mi diario y me fui a ver el programa con las niñas.

viernes, 24 de febrero de 2012

Los Lentes

Hoy mientras tomábamos desayuno, la Isi comenzó a jugar poniéndose turnia. Para ella obviamente es un descubrimiento poder hacer eso y, como me comentó después, es un juego que realizan algunos compañeros de su colegio.

Para evitar que lo siguiera haciendo, le dije que no lo hiciera porque se podía quedar así para siempre y luego agregué:

- ... y, si te quedas así, deberás después vas a tener que usar lentes.

- Si - agregó - y también tendré que comer mucha zanahoria, como los conejos, para que me ayuden con los ojos.

Está claro que le tiene mucha fé a la zanahoria y sus vitaminas para los ojos.

jueves, 23 de febrero de 2012

La Asistente

Hoy en la tarde, las niñas se pusieron a jugar porque les apagué la tele. Esta es una lucha compleja porque muchas veces apagar la tele, si bien resuelve el problema de que no la vean, provoca que se pongan a jugar y las peleas comienzan a ser recurrentes. La Anto molesta a la Isi, la Isi a la Anto, en fin, no es precisamente una dinámica de colaboración pero, hoy, las cosas fueron diferentes.

La Isi se puso las alas de un disfraz y se inventó una dinámica en que era ella una Hada Madrina. La Anto, que hasta el momento seguía los pasos de la Isi, no hallaba la manera de integrarse al juego. Con la intención de forzar esta integración, le pregunté a la Isi a qué estaban jugando.

- ¡Yo soy el Hada Madrina! - me contestó.

La Anto que estaba corriendo junto a la Isi agregó de inmediato:

- ¡Y Yo soy su asistente!

Honestamente no tengo claro de dónde la Anto sacó el concepto de "Asistente" pero, en lo inmediato, se logró el objetivo: comenzaron a jugar juntas a la Hada con su asistente.

viernes, 17 de febrero de 2012

Los Power Rangers

Hace algunos meses estuvimos de vacaciones en México. A diferencia de lo que pasa en Chile, en México se celebran los Reyes Magos como si fuera una segunda navidad. Hay fiestas, una rosca especial (con muñequito incluido) y otras cosas más. Adicionalmente, los niños le escriben cartas a los Reyes Magos pidiéndoles algún regalo, de similar manera a como se la escriben al Viejito Pascuero. Aún cuando intentamos que esta tradición pasara desapercibida para las niñas, fue imposible ya que los otros niños les contaron el "protocolo" para hacer efectivo el regalo de Reyes: la Carta, la Fecha, la Rosca, etc., así que innevitablemente nos vimos envueltos en esta celebración.

Como no teníamos ningún regalo y como no queríamos comprar cualquier cosa, les compramos unos piyamas para el invierno que estaban con descuento. Esto, además, era muy conveniente porque nos pilló una ola de frío en Ciudad de México que no nos esperábamos. A la Isi le compramos un piyama con unos ponys y a la Anto un de rayas con unos gatos. El de la Anto, en particular, era el único con patitas.

El caso es que la noche de Reyes Magos, les pusimos los piyamas de sorpresa en la cama. Cuando se fueron a acostar los encontraron y, obiamente, se los quisieron poner de inmediato. No necesariamente por el frío que estaba haciendo. Sus motivaciones, evidentemente, eran otras. Después de un momento de superar la exitación de la sorpresa se fueron a dormir sin problemas.

Ayer, mi esposa le puso su piyama de verano a la Anto y, cuando estaba en esto, la Anto le preguntó:

- Mami... ¿Cuándo me vas a poner mi pijama de gatito?

- ¿Cuál? - le preguntó mi esposa

- ¡El que me regalaron los PowerRangers en México!

Creo que es evidente que si queremos seguir con esta tradición, deberémos reforzar los orígenes de la celebración.

sábado, 4 de febrero de 2012

El Parapente

Hoy fuimos al cumpleaños del hijo de unos amigos en Huechuraba. Su hijo cumplió cuatro años y nos invitó, además, para que conociéramos su nuevo emprendimiento: una casa de celebración de cumpleaños de niños llamada "BlueMagic". La casa está completamente equipada y cada pieza tiene un "ambiente" distinto. Está la pieza del Spa, la pieza de los juegos, la pieza del comedor, etc. Honestamente, espero que le vaya súper bien porque el lugar es espectacular.

Cuando salimos de la casa e íbamos caminando hacia el auto, me percaté que había unos parapentes volando cerca del cerro. Inmediatamente se los mostré a la Isi y a la Anto y, casi instantáneamente, sin pensarlo, la Anto comentó:

- Esos vienen desde la playa... si porque yo los vi en México y vienen desde méxico.

 Aún cuando lo que había en México no eran precisamente parapentes si no, más bien, paseos en paracaídas, no dejó de impresionarme la velocidad con la que hizo la asociación.

jueves, 2 de febrero de 2012

El Pañal

Hace algunos días comenzamos el trabajo para que la Anto deje de usar pañales en la noche. Aprovechando que todavía hace calor, la idea es intentar lograr esto antes de que comience el invierno y, ojalá, antes de que la Anto regrese al jardín.

Hoy fue uno de esos días en que la hicimos dormir sin pañales. Cuando mi esposa le estaba poniendo el pijama le explicó que iba a dormir sin pañal, que si le daban ganas de ir al baño nos tenía que avisar, que iba a estar la luz del baño prendida, etc. Cuando terminó las instrucciones y, obviamente por proteger la cama ante un posible accidente, mi esposa sacó un pañal de adulto para poner debajo de la sábana y lo dejó encima de la cama.

La Anto que estaba ya muy ansiosa por irse a dormir, miró esto y le dijo de inmediato a mi esposa:

- ¡Pero ponlo más arriba!

Efectivamente, no iba dónde lo había dejado mi esposa pero, estoy seguro, que la Anto pensó que se lo íbamos a poner a ella.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El Viaje a la Luna

Hoy en la noche me tocó a mi acostar a las niñas. La Isi estaba especialmente cansada por lo que casi no tuve que hacer nada para que se quedara dormida. La Anto, en cambio, estaba con menos sueño como siempre y, bueno, tuve que hacer algún trabajo para lograr que se quedara dormida.

Cuando habíamos terminado, me dijo:

- ¡Te amo hasta el infinito de más allá!

Y luego agregó:

- ¿Y mañana podemos ir a la luna?

- No - le contesté - porque no tenemos cómo ir.

- Claro... podemos comprar un cohete y después vamos a la luna si quieres.... - me dijo mientras levantaba los hombros como dándome a entender "es tú decisión".

Luego de eso, se metió a la cama, me envió un besito y se puso en posición de dormir. Me gustó harto su idea, lástima que no se dónde es que podría comprar un cohete.