Como es habitual los fines de semana, el desayuno y el almuerzo son momentos en donde aprovechamos de estar todos juntos. Para hacer algo distinto, hoy pedimos comida China que hace mucho tiempo que no comíamos.
Antes de comenzar a comer, mi esposa le comentó a las niñas que había que dar las gracias a Dios por la comida y las cosas que uno tiene. Complementando esta frase, mi esposa se acordó de una rima/poesía del jardín de la Anto que, precisamente, es para enseñarle a los niños a agradecer por las cosas.
- Gracias al cielo, gracias al sol - dijo mi esposa y luego agregó - ... ¿Cómo sigue la canción Anto?
La Anto que estaba muy ansiosa por comenzar a comer le contestó:
- Na... na... na.... así sigue mamita.
Yo creo que la Anto si se sabe la rima pero su ansiedad la traicionó.
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