Hoy por primera vez, cambiamos a la Antonia de la silla nido a la silla sentada, es decir, mirando hacia adelante. Para lograr esto, tuvimos que comprar un alzador para la Isi y no quebrar la ley. La Antonia estaba más felíz que nunca con esta posibilidad de mirar hacia adelante y poder ver, realmente, lo que sucede cuando anda en auto. La Isi, por otro lado, no estaba tan conforme con la situación, pero, la aceptó dignamente.
Ibamos de viaje a la casa de unos amigos cuando la Isi hace el siguiente comentario:
- Mamita, yo amo a la Antonia y por eso le presté mi silla para que pueda mirar hacia adelante.
Mi esposa, intentando reforzar al máximo el vínculo hermana mayor-hermana menor (urgente y vital en este momento que la Isi tiene amor y odio con la Antonia), le contestó:
- Isi, es muy lindo lo que acabas de decir. Tienes que amar a tu hermana toda la vida y compartir tus cosas con ella.
Seguimos nuestro viaje y, después de un momento, la Isi contestó:
- Si mamita, es muy lindo. Es más lindo decir eso que decir "pipí con caca" como dicen otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario