De un tiempo a esta parte, la Isi, habitualmente muy buena para dormir, ha cambiado su comportamiento y le cuesta mucho quedarse dormida en la noche.
Las miles de excusas posibles son infinitas. Desde un cuerito en cualquiera de sus 20 dedos, yayas del jardín, moscas y/o mosquitos dando vueltas, cosas que nos quiso decir y que no nos dijo, cosas que se iba a comer y no se comió, etc., y, dentro de éstas, las peores: que no quiere dormir sola y/o que le tiene miedo a la oscuridad. Otra de las causas emblemáticas es un vecino que se compró una batería y que ha tenido el descriterio de utilizarla cuando ella se está intentando quedar dormida.
Así que a la hora de acostarse hay varios astros que deben alinearse para lograr el objetivo final.
Hoy, como pasa de vez en cuando, algún vecino decidió tirar la casa por la ventana y hacer una fiesta fenomenal. Como resultado de esto, se escuchaba la música (reggaetón, sound, etc.) en todas las piezas y, como ya es habitual, la Isi se levantó, fue a dónde estábamos con mi esposa y nos dijo:
- Papitos... ¡Si la batería suena tienen que llamar a los bomberos!
Puros malos entendidos, porque, no era el vecino de la batería y no había que llamar a los bomberos.
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