La Anto sigue avanzando muy lentamente en su lenguaje. Cada día siento que habla un poquito más, sin embargo, es un camino lento que, comparando con la Isi, avanza más lento.
El caso es que últimamente ha comenzado a pronunciar mejor la letras ese(S), sin embargo, lo hace con un inexplicable acento argentino.
Por ejemplo, el fin de semana, se llenó la boca y las manos con un pinta labios de la Isi y, como resultado de esto, tuve que lavarle las manos en el baño. Como era de esperar, con las manos sucias, manchó todo lo que pudo a su paso mientras yo intentaba limpiarla lo más rápido posible. Después de un rato, efectivamente logré que quedara limpiecita y, cuando ya nos ibamos, se dió cuenta que el lavamanos tenía restos del pinta labios (con forma de manos) y me dijo:
- Papá...¡shushio!... ¡shushio!
Ayer, fuimos a un cumpleaños de un amiguito de la Anto y, cuando veníamos de regreso, nos dijo:
- Mamá... dulshe... dulshe...
Nuevamente, con su acento inconfundible entre argentino y regaloneo...
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