martes, 5 de octubre de 2010

¿Tu Tún.... Moto?

Cuando me tocaba llevar a la Isi al jardín siempre lo hacía en mi moto. El jardín queda cerca de mi casa, así que, a lo más, el viaje era de unas 2 o 3 cuadras. Ella disfrutaba al máximo ese momento en que se iba parada en la moto (una scooter Yamaha Jog) agarrada de los espejos con su casco de ballenitas. Hace un tiempo inauguraron el metro cerca de mi casa y, además, la Isi entró al colegio razón por la que se va con mi esposa en las mañanas.

La Anto comenzó a ir al mismo jardín que la Isi hace algunos meses y, dado que dejé de usar la moto, a veces la llevo en su coche y otras veces caminando. Así hasta que un día me vine en moto de la oficina y, por lo tanto, al otro día me debía regresar en ella. Esto me permitió darle la oportunidad a la Anto viviera la experiencia de andar en la moto.

No fue fácil que se subiera a la moto. Es más, pensé en algún momento que iba a tener que abortar la misión y devolverme a buscar la moto después. Por suerte, después de ofrecerle un viaje de reconocimiento, se atrevió a subirse a la moto y, entonces, hicimos el mismo recorrido que antiguamente hacía con la Isi. La Anto se fue aferrada a los espejos tratando de entender lo que significaba de andar en moto. Cuando llegamos al jardín, lo primero que hizo fue dejarle en claro a todos que se había venido en moto.

Al otro día, cuando la Anto se dio cuenta que nos ibamos al jardín, comenzó a gritar:

- ¿Moto? ¿Moto? ¿Tu-Tún?....

No fue fácil explicarle que no había moto y su frustración fue evidente. De vez en cuando traigo la moto a la casa y le doy en el gusto de llevarla en ella al jardín, cosa que disfruta demasiado al igual que su hermana.

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