La Anto y la Isi en general se llevan bien, sin embargo, hay veces en que se pelean por cualquier cosa. La Anto molesta a la Isi y la Isi molesta a la Anto. La Anto sabe que es más chica y, por lo tanto, se aprovecha un poco de esa situación. La Isi, que es más grande, también se aprovecha de esa situación a su manera. La Isi manipula más las situaciones para lograr sus objetivos. La Anto sabe que hay cosas que la Isi no le puede hacer o quitar. En fin, es un equilibrio difícil y complejo.
Hoy la Anto comenzó a molestar a la Isi por alguna cosa. Esta vez, la molestó diciéndole que ella no iba al colegio. Que iba al jardín. La Isi, que se siente muy orgullosa de ir al colegio, no permitió que la Anto la molestara con eso y comenzaron a discutir. La Isi de una manera más racional y justificando cada punto. La Anto, símplemente, intransigente en sus juicios tratando de exasperar a la Isi y, al final, eso fue lo que pasó. La Isi se desesperó de no poder argumentar nada con la Anto y se puso a llorar. La Anto, que había logrado su objetivo, siguió insistiéndo que la Isi iba al jardín.
La Isi vino corriendo a explicarme la situación:
- Papi... Papi... - me dijo la Isi mientras lloraba.
- ¿Qué pasó? - le pregunté mientras me abrazaba.
- Es que la Anto me está triturando... no me deja de molestar - me dijo la Isi entre lágrimas.
Como yo había escuchado algo de la conversación, sabí que en realidad la estaba torturando y no triturando... si no, me hubiera puesto muy nervioso.
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