domingo, 4 de abril de 2010

La Cojita

Hace aproximadamente un mes (ver publicación) que la Antonia está con yeso por una fractura. El yeso se lo pusieron con el pie doblado de manera de impedir y/o minimizar la posibilidad de que caminara con él y va desde la ingle hasta la punta del pie izquierdo. Como hoy la medicina es muy moderna, el yeso es de color verde porque, cuando se lo pusieron, nos dieron a elegir el color (verde, amarillo, azul y rosado).

Pocos días después de que le pusieron el yeso, la Antonia comenzó a gatear con él. Dada la posición del pie, nada muy difícil de lograr y, como el yeso es de resina plástica, en realidad no había ningún problema en que lo hiciera según palabras del doctor. Casi al mismo tiempo, volvió a intentar su hobby favorito: escalar todo. Con el yeso se le complica un poco más, sin embargo, lo logra de vez en cuando para sorpresa nuestra.

Hasta ahí, todos estos fenómenos eran más o menos esperables pero, lo que vi hoy, sencillamente me dejó de una pieza. Llegué a la casa y, como siempre, la Anto salió a recibirme. Grande fue mi sorpresa cuando se vino hacia mí caminando, es decir, con su pata enyesada. No fue la caminata más agraciada que he visto en mi vida, sin embargo, llegó rauda y velóz hacia mí, con movimientos pélvicos similares a los del Pirata Morgan. Sólo le faltó el loro en el hombro para ver la imágen completa.

En este momento me alegra saber que faltan sólo unos días para que le quiten el yeso porque, a este paso, va a terminar fracturándose nuevamente.

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