Desde hace algunos años, hemos tenido la suerte que las niñas han estado muy sanas. En el invierno se han resfriado, como todos los niños, pero fuera de eso, no han tenido mayores inconvenientes lo cual es un éxito comparado con cómo se enfermaba la Isi cuando era más chiquita. Por esta misma razón, hace ya varios meses que no llevábamos a las niñas al Control Sano con su pediatra y, hoy, fue el gran día.
Mi esposa las llevó a la hora de almuerzo porque fue la única posibilidad que consiguió con la pediatra antes de que se fuera de vacaciones. Llevó a la Anto y a la Isi juntas obviamente aprovechando, además, que están de vacaciones lo que facilita mucho más los temas de los horarios y demases.
La pediatra es muy dedicada en su consulta y las revisó por completo. Primero a la Isi y después a la Anto. Una de nuestras preocupaciones era el tema de la relación talla/peso por que, obviamente, queremos tomar las precauciones que sean necesarias para no exponerlas a problemas de obesidad y/o similares. En general, en la casa comen sano y balanceado pero siempre es mejor que esto lo corrobore alguien que entiende del tema.
El resultado del examen y de la evaluación fue perfecto. Al final la Isi estaba con una relación del 106% y la Anto con una relación del 100%. Excelentes noticias.
Pero, además de esta situación, lo más simpático fue cuando la doctora comenzó a evaluar a la Anto y la Isi le dijo:
- ¿Después me puedes examinar a mi de nuevo?
A mi se me había olvidado eso pero, desde siempre, la Isi ha disfrutado el examen de la pediatra y siempre se ha portado bien mientras ella la examinaba.
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