lunes, 16 de enero de 2012

Las Monedas

Hoy, al momento de acostar a la Isi, le pregunté si se había dado cuenta de que el gato que había pintado en México (amiguito) estaba en la repisa de su cama. Me contestó afirmativamente mientras se acomodaba y, después agregó:

- Pero... ¡sólo tengo tres monedas!

Como amiguito es una alcancía y cualquier momento es bueno para intentar enviar mensajes formativos, le contesté:

- Bueno, tienes que ganártelas...

Pensando que con eso había logrado mi objetivo, no estaba preparado para su respuesta:

- ¿Pero cómo? ¿Si no me dejan salir? Si pudiera salir, conseguiría monedas... lavaría los vidrios, pasaría la aspiradora...

Yo en realidad me refería a que se comprometiera con algunas tareas en la casa a cambio de algunas monedas, por ejemplo, darle de comer a los gatos pero, creo, vamos a tener que reforzar el concepto porque creo que faltan varios años para que pueda salir sola a ganárselas.

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