martes, 3 de enero de 2012

La Canica

Ya llevamos varios días acá de vacaciones. Las niñas lo han pasado increíble y nosotros también. Además de la comida y todas esas gracias del All-Inclusive, estar con mi hermana, su esposo y mis sobrinos ha sido muy especial. Hacía algunos años que no nos veíamos y nada mejor que vernos en estas condiciones.

En el hotel, como es habitual, hay mil y un tragos para elegir. Lo mismo con la comida. Los típicos son, obviamente, el Tequila Margarita, la Piña Colada (con o sin alcohol), el Banana Daiquiri y, por último, el que más me gusta a mí, el Alfonso XVIII. Para las niñas, lo habitual es pedirles alguna bebida y/o limonada, sin embargo, hoy mi esposa fue con la Anto a buscar las bebidas y las cosas se dieron de otra manera. Cuando llegaron, mi esposa le preguntó a la Anto qué quería tomar.

- Una Canica... ese es mi trago favorito... una canica.. ¡mami porfis!

Mi esposa no entendió nada y, más aún, dudó completamente de lo que la Anto estaba pidiendo. Cuando fue el turno de ellas, le pidió una limonada y, además, le preguntó si tenía un trago que se llamaba Canica. A esas alturas, la Anto insistía una y otra vez en que ese era su trago "favorito".

El Barman le indicó que si existía el trago y fue a buscarlo. Un momento después, llegó con la limonada de mi esposa y la canica de la Anto. Mi esposa, antes de entregarle el trago a la Anto, confirmó con el Barman si tenía alcohol o no. El Barman le indicó que no y le destacó que, en realidad, la Canica era un trago para niños. Y, efectivamente, era un trago para niños: Limonada con Granadina. Así de simple.

Honestamente, nunca habíamos pedido ese trago ni sabíamos que existía, por lo que será un misterio descubrir cómo fue que la Anto decidió que esa iba a ser su trago favorito de las vacaciones.

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