Al igual que con la Isi, es una tarea permanente tratar de enseñarle modales, hábitos, etc., a la Anto. Cada oportunidad que se presenta para intentar reforzar esto es valiosa y hoy no fue la excepción.
Estábamos comiendo, la Anto terminó su comida y se paró para ir a jugar. Era la oportunidad perfecta para intentar enseñarle a pedir permiso antes de levantarse de la mesa.
- Oye... ¿Te falta algo? - le pregunté mientras pasaba a mi lado.
Se quedó pensando un momento mientras yo esperaba me contestara lo correcto.
- ¿El postre? - me contestó después.
Efectivamente le faltaba el postre pero no era precisamente lo que yo esperaba me respondiera... Obviamente, tendré que seguir intentándolo.
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