Ayer fuimos a pasear fuera de Santiago. Cuando veníamos de regreso, le pregunté a las niñas si tenían ganas de comerse un helado. Aún cuando la pregunta era innecesaria, sirvió para focalizar la atención de las niñas y, de ahí en adelante, todo el viaje se vinieron hablando respecto a los helados, adónde íbamos a ir, etc.
Cuando la Isi y la Anto están en una dinámica como esa, comienzan a exponer sus ideas y, rápidamente, pasan del diálogo a la confrontación y la pelea. Cada una quiere exponer su punto de vista, hacer ver que tiene la razón, que su opción es mejor, etc. En este show estaban cuando, comenzó la discusión respecto a cuál era su sabor favorito.
La Anto dijo que la Frutilla, la Isi dijo que el de Cookies & Cream, la Anto dijo que el Chocolate, la Isi dijo que Pistacho, etc., una y otra vez. En eso estaban cuando la Anto quiso reforzar aún más su opción y le dijo a la Isi:
- Mi favor savorito es la Vainilla.... - se quedó pensando un momento y luego lo arregló - Osea, mi sabor favorito es la Vainilla...
La Isi no podía dejar pasar ese error... así que hasta ahí llegó la discusión. Un rato después, nos tomamos el helado y, como era de esperar, volvieron a enfrentar sus opciones una y otra vez.
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