martes, 8 de mayo de 2012

Pañuelos Mágicos

El otro día una compañera de trabajo llevó algunos productos chinos que importaba un amigo de ella. Como se imaginarán, los productos eran básicamente imitaciones, cosas raras, accesorios, gadgets, etc., de bajo precio y de no muy buena calidad. Dentro de todos los productos que revisé con ella, hubo uno que me llamó particularmente la atención. Era un blister de unas pastillas que al remojarlas en agua se convertían en algo así como unas toallitas húmedas. Increíble el producto. Obviamente, pensé que iba a ser algo muy interesante para la Isi y la Anto, así que le encargué me trajera dos blisters cuando pudiera.

Hoy me los trajo así que apenas llegué a la casa se los mostré a las niñas. Agarré una de las pastillas y se las mostré. Les pregunté qué creían que era a lo que me respondieron lo obvio: un remedio, una pastilla, un dulce, etc. Les dije que no y que les haría una magia. Conseguí un pocillo con un poco de agua, dije unas palabras mágicas inventadas y puse la pastilla en su interior. Dos segundos después, saqué una toallita húmeda y se las presté para que se limpiaran la cara y las manos. Las dos estaban impresionadas y sorprendidas de lo que acaban de ver. Me pidieron que lo hiciera una vez más, así que, para evitar realizar el show nuevamente y revelar mi secreto, les entregué los blisters a cada una para que se pudieran jugar. Se fueron imediatamente al baño a probar una y otra vez las pastillas.

Después de un rato, fui a mirar en qué estaban. La Anto, más desprendida, ya las había utilizado todas y las tenía sobre su cuerpo como si fueran unas vendas. La Isi, por el contrario, había utilizado dos y estaba cuidándo las otras dos que le quedaban. Cuando entré al baño, la Anto se estaba limpiando la cara. Me paré en la puerta y la miré mientras lo hacía, me dijo.

- ¿Verdad Papi que estos pañuelos cumplen tus sueños?

Los pañuelos efectivamente son mágicos pero, lamentablemente, no tanto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario